AGAP advierte que la crisis por los F-16 afecta la credibilidad del Perú y sus exportaciones
El presidente de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP), Gabriel Amaro, calificó como “innecesaria” la crisis política generada en el Gobierno tras la decisión de frenar la compra de aviones F-16, lo que derivó en la renuncia del canciller Hugo de Zela y del ministro de Defensa.
En entrevista con Canal N, el representante gremial sostuvo que este episodio agrava el escenario de incertidumbre en el país, especialmente en medio de un proceso electoral en curso. “Es una crisis innecesaria en una situación compleja que suma al descrédito generado por decisiones políticas que no priorizan al Perú”, afirmó.
Amaro enfatizó que la adquisición de aeronaves responde a una política de Estado construida durante años, basada en evaluaciones técnicas realizadas por diversas instituciones. En ese sentido, cuestionó el cambio de postura del Ejecutivo, señalando que el proceso ya estaba avanzado y contaba con respaldo presupuestal.
Uno de los principales puntos de preocupación, según el titular de AGAP, es el impacto en la reputación internacional del Perú. Recordó que el país mantiene más de 20 tratados de libre comercio y que Estados Unidos es el principal destino de las agroexportaciones peruanas. “Cualquier decisión que vulnere esa credibilidad afecta directamente nuestras relaciones comerciales”, advirtió.
Asimismo, lamentó la salida de De Zela y del titular de Defensa, a quienes consideró funcionarios que venían desempeñando un trabajo adecuado. A su juicio, el presidente debió asumir su responsabilidad y mantener la continuidad del proceso, en lugar de trasladar la decisión al próximo gobierno.
Inestabilidad política podría tener efectos económicos inmediatos
En el plano interno, Amaro alertó que la inestabilidad política podría tener efectos económicos inmediatos. Indicó que este tipo de crisis genera volatilidad en los mercados, presión sobre el tipo de cambio y posibles incrementos en la inflación. “Cuando hay incertidumbre, cae la confianza, sube el dólar y se afecta la economía”, explicó.
También señaló que eventuales cambios en el Ejecutivo, como una nueva transición presidencial, podrían agravar la situación, paralizando la gestión pública en los meses finales del gobierno. “Sería un atraso adicional en un contexto ya complicado”, precisó.
Finalmente, el presidente de AGAP hizo un llamado a que tanto el Ejecutivo como el Congreso actúen con responsabilidad para evitar mayores daños al país. “Se necesitan estabilidad y decisiones coherentes para no afectar el desarrollo económico ni la imagen del Perú ante sus socios internacionales”, concluyó.