La búsqueda de los montañistas peruanos en nevado Huascarán
Un informe de Cuarto Poder reveló que tres experimentados montañistas peruanos cumplieron cinco días desaparecidos en el nevado Huascarán luego de reportar que perdieron la ruta de descenso
Tres montañistas desaparecidos de nacionalidad peruana cumplieron cinco días sin conocerse su ubicación en el nevado Huascarán, ubicado en la región Áncash, tras perder la ruta de descenso en una zona de alta peligrosidad caracterizada por grietas profundas y condiciones climáticas extremas. El suceso se conoció formalmente el martes 14 de julio de 2026, cuando los deportistas emitieron mensajes de auxilio y coordenadas de geolocalización a sus familiares y compañeros de expedición. La emergencia movilizó a la Unidad de Salvamento de Alta Montaña de la Policía Nacional del Perú, guías especializados de la zona y equipos de rescate aéreo, quienes concentran sus labores de búsqueda en un cuadrante específico situado entre los 6000 y 6500 metros sobre el nivel del mar.
De acuerdo con un reporte periodístico del programa Cuarto Poder, los ciudadanos peruanos Freddy Saúl Mendoza Lizana, Alejandro Ugarte Jordán y Artidoro Salas Gaytan iniciaron el ascenso hacia la cumbre el domingo en la noche a través de una vía de alta exigencia técnica. Tras coronar el sector alto de la montaña el lunes, las tormentas, los vientos fuertes y el descenso de la temperatura hasta los 15 grados bajo cero impidieron el retorno regular del grupo. Ante esta situación climática adversa, los tres escaladores se vieron obligados a pernoctar a la intemperie, perdiendo el rumbo definitivo de las rutas hacia los campos base durante la mañana de la jornada siguiente.
El inicio de la expedición y el último contacto telefónico desde la zona alta del nevado
Los tres montañistas peruanos registraron sus últimas comunicaciones directas el martes 14 de julio de 2026 a partir de las 10:15 horas, según indicaron los registros de mensajería celular de sus allegados. La ciudadana Paola Chiappina, novia de Alejandro Ugarte Jordán, detalló que recibió un mensaje de texto donde el fotógrafo le informaba de manera explícita que se encontraban perdidos en la montaña. Minutos después, a las 10:21 horas, Ugarte envió un video y una fotografía de su ubicación a un montañista extranjero de la delegación para solicitar el archivo de seguimiento y posicionamiento digital de la ruta del nevado.
Por su parte, Lauro Salas, hermano del montañista Artidoro Salas Gaytan, relató que la alerta familiar se activó el martes a las 19:00 horas, luego de confirmarse que el equipo de escaladores no había retornado a los campamentos inferiores. De acuerdo con las grabaciones previas obtenidas por la investigación, los deportistas peruanos habían planificado un viaje ligero para subir y bajar el mismo día, por lo cual no contaban con carpas de alta montaña ni bolsas de dormir al momento de quedar atrapados por la tormenta. Los testimonios familiares coinciden en que el grupo debió pasar la noche del lunes resguardado en hendiduras profundas de la nieve para protegerse de las ráfagas de viento.
Un ciudadano extranjero que formaba parte de la expedición paralela confirmó que conversó con Freddy Saúl Mendoza Lizana mediante la aplicación WhatsApp antes de que este perdiera la señal por el agotamiento de la batería de su dispositivo móvil. El ciudadano extranjero manifestó que Mendoza Lizana le aseguró que los tres integrantes de la cordada se encontraban en buen estado físico, aunque precisó que Alejandro Ugarte Jordán presentaba un cuadro de enfermedad no especificado. Tras este reporte técnico de las 10:30 horas, todos los intentos de comunicación y llamadas telefónicas posteriores por parte de las familias resultaron infructuosos debido a la desconexión total de los equipos de los montañistas.
Las coordenadas de geolocalización delimitan el cuadrante de rescate cerca de la cumbre
Las labores de búsqueda terrestre y aérea se ejecutan bajo la dirección de la Policía Nacional con el soporte técnico de la Asociación de Guías de Montaña del Perú, entidad que procesó la información satelital disponible. El presidente de dicha asociación, Beto Pinto, informó que la geolocalización de un reloj inteligente de marca Garmin perteneciente a Alejandro Ugarte Jordán fue fundamental para establecer el área de operaciones de rescate. El dispositivo tecnológico emitió tres señales de posicionamiento geográfico clave durante el martes 14 de julio, fijando puntos de registro a la 01:00 horas, a las 14:00 horas y a las 15:19 horas.
El análisis topográfico de las coordenadas satelitales ubica al grupo de rescatistas en las inmediaciones de la cumbre del Huascarán, un sector geográfico partido por abismos de hielo estables y ocultos. Beto Pinto advirtió que el cuadrante asignado presenta una alta concentración de grietas de enormes dimensiones que dificultan el desplazamiento seguro de las patrullas de salvamento que operan a pie. Un equipo de reporteros a bordo de un helicóptero de la Policía Nacional constató que las maniobras de sobrevuelo se realizan con precaución extrema a una altitud de 5300 metros debido a las corrientes de aire y la nubosidad variable.
De forma complementaria, un servicio de rastreo con drones de alta resolución contratado por los familiares de las víctimas detectó indicios de actividad reciente en las capas superiores de la nieve a una altitud que supera los 6000 metros. Las imágenes captadas por las aeronaves no tripuladas registraron hileras de huellas contiguas a la boca de una grieta profunda en la zona delimitada de búsqueda. Paola Chiappina afirmó ante los medios de comunicación que las familias mantienen la búsqueda activa y demandó que las autoridades estatales no suspendan el despliegue del personal de rescate ni den por concluida la emergencia.
Los peligros técnicos y la elección de la ruta en Áncash
El plan de ascenso original trazado por los tres montañistas peruanos contemplaba transitar por la ruta del empinado escudo del Huascarán, una formación geométrica de hielo macizo cuyo recorrido demanda entre 11 y 12 horas de caminata continua. El ciudadano extranjero de origen checo, Honza Spichka, refirió que conocía a los integrantes del grupo desde los años 2021 y 2022 debido a múltiples expediciones conjuntas realizadas en la ciudad de Lima y diversas cordilleras. Spichka explicó que el domingo compartieron el campamento en la zona denominada Campo 1, donde acordaron partir de forma diferida hacia el objetivo por motivos de seguridad institucional.
La ruta elegida implicaba cruzar desde el Campo 1 hacia la sección conocida como la garganta para posteriormente emprender la escalada vertical de la pared de hielo del escudo, evitando la vía convencional que conecta con el Campo 2 por el flanco derecho. El primer grupo, compuesto por los tres ciudadanos peruanos, inició la marcha el domingo a las 22:10 horas, mientras que los escaladores extranjeros partieron diez minutos después, a las 22:20 horas. Los registros en video grabados por el propio Artidoro Salas Gaytan durante la madrugada confirmaron que el equipo logró superar la pared de hielo del escudo y se aproximaba a la zona contigua a la cumbre.
Los riesgos de la zona alta del Huascarán fueron descritos por Honza Spichka, quien relató que durante su propio descenso de la cumbre sufrió una caída de 15 metros en el interior de una grieta profunda antes de ser sujetado por sus implementos de seguridad. El montañista extranjero precisó que las fracturas en el hielo de esa región poseen profundidades que oscilan entre los 50 y 100 metros, y representan un peligro constante debido a que se encuentran cubiertas por delgadas capas de nieve fresca. Las bajas temperaturas y la disminución del oxígeno por encima de los 6000 metros de altitud elevan el riesgo de congelamiento y desorientación para las personas expuestas sin equipamiento de pernocte.