Cancillería: peruanos desaparecidos tras terremotos en Venezuela
El Ministerio de Relaciones Exteriores y el Mindef enviaron un avión Hércules de la FAP con más de 14 toneladas de ayuda humanitaria y brigadas de rescate para mitigar la catástrofe que ya deja 1,719 muertos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú emitió un informe oficial sobre las acciones de contingencia y asistencia humanitaria desplegadas tras los devastadores terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio.
La Cancillería confirmó que ha recibido el reporte formal de familiares sobre la desaparición de cuatro ciudadanos peruanos en las zonas afectadas por el desastre.
Frente a esta situación, la Sección de Intereses del Perú en Caracas, encargada de los asuntos consulares, mantiene una estrecha y permanente coordinación con las autoridades policiales y de protección civil venezolanas con el objetivo de ejecutar las labores de búsqueda y determinar el paradero exacto de nuestros compatriotas en el menor plazo posible.
En paralelo a las labores de localización, el gobierno peruano concretó con éxito la evacuación y el retorno inmediato al país de dos ciudadanos peruanos que se encontraban en una situación de extrema vulnerabilidad en el estado costero de La Guaira, una de las regiones más destruidas por el movimiento telúrico.
A través de un comunicado de prensa, el sector diplomático detalló que viene proporcionando albergue temporal, raciones de víveres, atención de salud y artículos esenciales de primera necesidad a todos los connacionales que lo requieran para afrontar las graves consecuencias materiales del fenómeno natural que mantiene en zozobra al país caribeño.
Envío de ayuda humanitaria FAP y soporte en el terreno
La respuesta del Estado peruano frente a la crisis también incluyó un despliegue logístico de gran envergadura coordinado de forma conjunta entre la Cancillería, el Ministerio de Defensa (Mindef) y el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci).
Se dispuso el despegue de una aeronave Hércules de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) transportando un cargamento superior a las 14 toneladas de bienes de ayuda humanitaria para los damnificados. Este puente aéreo incluyó además el traslado de un contingente especializado de rescatistas del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú y personal de diversas organizaciones no gubernamentales que cuentan con el respaldo logístico del gobierno de Lima.
Para garantizar la atención fluida de la comunidad peruana residente en territorio venezolano, las autoridades recordaron que se encuentra plenamente operativo el número telefónico de emergencia (00) 584142224598 y la dirección de correo electrónico institucional info@consulperu-caracas.com.
La delegación diplomática instó a los familiares en Lima a canalizar sus solicitudes a través de estas vías oficiales para optimizar los flujos de información técnica en medio de las restricciones de comunicaciones locales.
El balance de la peor catástrofe en 123 años
Esta asistencia diplomática se ejecuta en un contexto de devastación generalizada. El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, actualizó el balance oficial de la catástrofe informando que la cifra de víctimas mortales se elevó drásticamente a 1,719 fallecidos, consolidándose como el evento sísmico más mortífero que sufre dicha nación en los últimos 123 años.
El reporte técnico incluye además un registro de 5,034 personas heridas, 15,866 damnificados directos y un preocupante historial de 611 eventos sísmicos, compuesto por los dos terremotos principales y 609 réplicas que mantienen bajo alerta máxima a las autoridades de Caracas.
Rodríguez precisó que un total de 855 edificios multifamiliares resultaron gravemente afectados por los temblores; de ellos, 189 colapsaron por completo convirtiéndose en escombros, mientras que 666 registran daños estructurales de consideración.
Frente al colapso habitacional, el Ejecutivo venezolano habilitó 50 campamentos provisionales de emergencia distribuidos estratégicamente entre el militarizado estado de La Guaira y la Gran Caracas para proveer de alimentación, soporte psicológico y triaje médico básico a las más de 73,700 familias que vienen recibiendo algún tipo de asistencia humanitaria estatal en las zonas de desastre.