Congreso gastó casi S/ 3 millones en comedores de lujo
El servicio fue tramitado formalmente como mantenimiento integral pero derivó en una transformación completa del mobiliario e infraestructura, según reveló Cuarto Poder
El Congreso de la República destinó casi tres millones de soles del erario público para ejecutar la remodelación del comedor del Palacio Legislativo. La intervención modificó completamente la infraestructura y el mobiliario del recinto, a pesar de que el proceso de contratación fue tramitado bajo el concepto de servicio de mantenimiento integral.
De acuerdo con los documentos a los que accedió el programa Cuarto Poder, las bases del servicio establecieron requerimientos específicos para renovar las instalaciones ubicadas en la parte posterior del Parlamento. El proyecto abarcó dos espacios diferenciados: el comedor 1, asignado a diputados y senadores, y el comedor 2, destinado al personal administrativo y trabajadores de la institución.
La diferencia entre el mantenimiento contratado y la remodelación ejecutada
El proceso administrativo para la intervención de los espacios se inició mediante un pliego de condiciones de contratación para el mantenimiento integral. Según indicó la abogada experta en contrataciones con el Estado, Cecilia Ruiz, las bases oficiales hacían referencia a un mantenimiento, pero los trabajos realizados constituyeron una remodelación completa. La especialista señaló que las exigencias adicionales incorporadas al área de los parlamentarios incrementaron de manera directa el costo final de la obra.
El reporte periodístico detalló que la infraestructura previa contaba con un acabado convencional que funcionó hasta mayo del presente año. La transformación física implicó el retiro de la antigua mayólica para sustituirla por piedra sinterizada en paredes y pisos. Asimismo, se contempló la instalación de tabiques de drywall con listones de madera, cielo raso, puertas de vidrio templado, alfombras y espejos decorativos con marcos ornamentales.
En defensa de las obras realizadas, el diputado de Fuerza Popular, Arturo Alegría, argumentó que los trabajos forman parte de un proceso general de modernización de la estructura parlamentaria. El legislador sostuvo que la reestructuración del Parlamento requería actualizar las instalaciones que se encontraban inoperativas. Por su parte, la diputada de Fuerza Popular, Karina Beteta, opinó que toda remodelación enfocada en brindar una buena atención resulta adecuada, aunque sugirió que las prioridades del debate público deben centrarse en la criminalidad y el Fenómeno El Niño.
Requerimientos de mobiliario y diferencias entre salones
Las especificaciones técnicas del contrato evidenciaron requerimientos distintos para cada uno de los dos comedores del Palacio Legislativo. Para el espacio asignado a los trabajadores se solicitó un counter de recepción de madera con revestimiento de piedra sinterizada, mesas rectangulares y circulares de madera, sofás tapizados, una banca de pared y molduras con iluminación en el techo.
En el comedor destinado a los congresistas se exigieron acabados y muebles de mayor valor comercial. Entre las solicitudes aprobadas figuraron paneles de madera con relieves e iluminación LED, aparadores, percheros, libreros, una chimenea y mesas de recepción estilo Luis XV con patas talladas. El mobiliario incluyó además mesas de centro con tablero de vidrio, sofás tapizados estilo Luis XV y sillas de madera con asiento tapizado en cuero verde.
Al respecto, la senadora de Ahora Nación, Ruth Luque, confirmó que las instalaciones experimentaron una renovación al cien por ciento en las sillas y la eliminación de un muro de la entrada. Sin embargo, parlamentarios de otras bancadas cuestionaron la oportunidad del gasto. La diputada de Renovación Popular, Roxana Rocha, calificó el monto invertido como excesivo y afirmó que se debió priorizar la modernización de las salas donde debaten las comisiones. En esa misma línea, el diputado de Renovación Popular, Aldo Bravo, catalogó la cifra de casi tres millones de soles como pésima, mientras que el senador de Juntos por el Perú, Jaime Quito, sostuvo que el ambiente antiguo se encontraba en condiciones adecuadas y con espacio suficiente.
Origen del acuerdo y procedimiento de aprobación
La intervención en las áreas del Palacio Legislativo tuvo su origen en un informe formulado por el Departamento de Servicios Generales del Congreso de la República. El documento técnico detalló la propuesta para el mantenimiento, acondicionamiento, ampliación y puesta en servicio de las salas de comer, áreas de cocina y zonas de almacenamiento.
La propuesta fue aprobada en abril de este año por la Mesa Directiva saliente del Congreso, la cual estuvo presidida por el hoy senador Fernando Rospigliosi. Dicha aprobación institucional permitió dejar encaminada la ejecución presupuestal que derivó en la remodelación total de las instalaciones parlamentarias.
La abogada Cecilia Ruiz remarcó que el gasto ejecutado supera la necesidad pública real del Parlamento y advirtió sobre la falta de transparencia durante el proceso de contratación. La especialista concluyó que la totalidad de los actos administrativos en las contrataciones estatales debe desarrollarse con claridad e información pública accesible.