Edwin Derteano: Lima es la ciudad más congestionada y más contaminada del continente
Lima cae seis posiciones en el ranking Cities in Motion 2025. Edwin Derteano advierte colapso del transporte y sobreoferta de taxis
El reporte Cities in Motion 2025, elaborado por el IESE Business School, ubicó a Lima en el puesto 150 de 183 ciudades evaluadas a nivel global. La capital peruana cayó seis posiciones respecto al informe anterior, al pasar del puesto 144 al 150, con una puntuación de apenas 28.6.
El retroceso se atribuye a factores como el colapso del sistema de transporte, la brecha tecnológica, la informalidad estructural y el crecimiento urbano desordenado, que en conjunto deterioran la calidad de vida y la competitividad de la ciudad frente a otras capitales de la región.
Edwin Derteano: Lima tiene el peor transporte público del continente
En entrevista con Canal N, el presidente de la Fundación Transitemos, Edwin Derteano, advirtió que Lima presenta el peor transporte público de América Latina, y que se ha convertido en una de las ciudades más congestionadas y contaminadas del continente. Afirmó que, en lugar de mejorar, los indicadores de movilidad urbana siguen empeorando.
Exceso de vehículos pequeños y sobreoferta insostenible
Derteano explicó que el sistema está sobrecargado por una excesiva cantidad de vehículos pequeños, en lugar de buses de gran capacidad. Indicó que Lima debería tener unos 80 mil taxis, pero actualmente hay 250 mil con placa de taxi, sin contar el servicio informal. En cuanto a buses, afirmó que en lugar de 18 mil unidades, circulan más de 31 mil, muchas sin mantenimiento adecuado.
Este exceso genera una situación crítica: según Derteano, 100 personas en un bus ocupan solo 35 m² de pista, pero esas mismas personas, distribuidas en 100 taxis, ocupan 1,300 m² y consumen una potencia total de 109,000 caballos de fuerza, generando más congestión, consumo y contaminación.
Tráfico lento y calidad de vida en descenso
Derteano comparó la situación actual con la Lima virreinal: “Francisco Pizarro se movía a 14 km/h a caballo hace 500 años, hoy un auto puede avanzar a 6 km/h, la velocidad de una persona caminando”.
Esta lentitud, sumada al deterioro de las condiciones de transporte, afecta el turismo, la inversión y la calidad de vida.