Especialista en derecho digital pide auditorías públicas en sistemas electorales
Erick Iriarte consideró clave fortalecer los mecanismos de control y prevención, incluyendo planes de contingencia y pruebas previas más rigurosas antes de implementar sistemas tecnológicos en procesos de alta sensibilidad como las elecciones
En medio de los cuestionamientos al proceso electoral 2026, el especialista en derecho digital, Erick Iriarte, advirtió que las fallas registradas en el sistema de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) responden no solo a problemas tecnológicos, sino también a deficiencias en planificación, auditoría y uso de herramientas digitales.
En entrevista con Canal N, el experto sostuvo que el retraso en la entrega de resultados no puede atribuirse únicamente a la tecnología, ya que esta forma parte de varias etapas del proceso electoral, como la transmisión, consolidación y publicación de datos.
En ese sentido, recordó que no se implementó voto digital en estas elecciones, por lo que el problema radicaría en otros componentes del sistema.
“El uso de tecnología no es nuevo, se viene aplicando hace décadas. El problema es cómo se implementa y si realmente facilita el proceso”, indicó.
Uno de los puntos más críticos señalados por Iriarte es la seguridad de la plataforma web de la ONPE, que mantiene habilitada la consulta de actas sin, según indicó, mecanismos suficientes de protección visibles para el público. Aunque precisó que todo sistema informático es susceptible de ser vulnerado, remarcó la necesidad de contar con medidas preventivas sólidas.
“Ningún sistema es invulnerable. Lo importante es qué se ha hecho para prevenir ataques y si esas medidas han sido auditadas”, explicó.
En esa línea, enfatizó que las auditorías de ciberseguridad en sistemas públicos deben ser transparentes y accesibles, especialmente en procesos electorales, donde está en juego la confianza ciudadana.
También señaló que la publicación del código o revisiones abiertas ayudaría a reducir la suspicacia en torno al conteo de votos.
El especialista también se refirió al Sistema de Transmisión de Actas Electorales (STAE), herramienta utilizada para digitalizar y enviar resultados desde las mesas de sufragio. Si bien fue diseñado para agilizar el conteo, sostuvo que su implementación no habría sido adecuada.
“El sistema debía facilitarle la vida al ciudadano y al miembro de mesa, pero no necesariamente ocurrió así. Si no hay pruebas suficientes ni capacitación adecuada, la tecnología termina complicando el proceso”, afirmó.
Pérdida de dispositivos USB con información electoral
Asimismo, mencionó que incidentes como la pérdida de dispositivos USB con información electoral, así como problemas logísticos reportados en distintos puntos del país, evidencian fallas que, si bien no configuran por sí solas un fraude, sí generan dudas cuando se presentan de manera conjunta.
En ese contexto, consideró clave fortalecer los mecanismos de control y prevención, incluyendo planes de contingencia y pruebas previas más rigurosas antes de implementar sistemas tecnológicos en procesos de alta sensibilidad como las elecciones.
Finalmente, Iriarte subrayó que el uso de tecnología en procesos electorales debe respetar principios fundamentales como el derecho al voto secreto y la transparencia, advirtiendo que estos no pueden quedar subordinados a la implementación de herramientas digitales.