Familia de Harumi Carbajal: “Nadie nos ha brindado apoyo”
Familiares de la joven víctima del colapso del Real Plaza de Trujillo negaron tener información oficial sobre el fondo de compensación anunciado
En los exteriores del Ministerio Público, familiares y amigos de Harumi Carbajal Velázquez, una de las seis víctimas mortales del colapso del techo en el patio de comidas del centro comercial Real Plaza en Trujillo, han llegado para exigir justicia y celeridad en las investigaciones.
"Queremos que las investigaciones avancen. Recién hoy la fiscal se comunicó conmigo y vamos a conversar con ella. Nos están esperando para continuar con las diligencias del caso", expresó un familiar de Harumi a Canal N.
Cuando se les consultó sobre el apoyo por parte de la empresa Real Plaza, la respuesta fue contundente: "No hemos recibido ningún tipo de apoyo económico ni moral. No han conversado con nosotros".
Asimismo, negaron tener información oficial sobre el fondo de compensación anunciado: "Nos hemos enterado por redes sociales, pero nadie nos ha informado directamente ni hemos llegado a ningún acuerdo".
Denuncias y acciones legales
En cuanto a las acciones legales, indicaron que recién hoy están formalizando su denuncia ante el Ministerio Público.
"El lunes terminamos de enterrar a mi prima y hasta ahora no nos hemos sentado a ver qué abogado tomará el caso. Pero esta lucha va a continuar hasta el final", afirmó un familiar.
Respecto a la compensación anunciada, una de las primas de Harumi señaló: "Así me ofrezcan millones, nada me va a devolver a mi prima", enfatizando que su principal objetivo es la justicia y no solo un resarcimiento económico.
Otro asistente a la protesta señaló que la ciudadanía ya no confía en las versiones oficiales y que ahora las redes sociales permiten conocer la verdad sin ediciones ni manipulaciones: "Antes nos creíamos todo lo que pasaba en la televisión, pero ahora vemos las cosas en vivo y directo".
Las protestas continúan con la presencia de la Policía Nacional y personal del Ejército, quienes resguardan la zona mientras las familias exigen justicia y mayor seguridad en los espacios públicos.