IGP anuncia que el sistema de alerta sísmica estaría listo para 2026
El presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera, anunció que el sistema de alerta sísmica nacional sigue en desarrollo y que su implementación podría iniciar formalmente en el año 2026. Esta tecnología permitirá emitir alertas anticipadas de sismos en zonas costeras, similar al sistema usado en México.
Tavera explicó que el proyecto involucra la instalación de sensores y bocinas en 10 regiones del litoral peruano y que ha enfrentado demoras debido a la pandemia y la complejidad de su ejecución. Señaló que, si el cronograma se mantiene, el próximo año se podría comenzar con una “marcha blanca”, es decir, una fase de prueba con participación ciudadana.
“El proyecto sigue en desarrollo. Esperamos que para el próximo año podamos hablar de manera positiva”, afirmó. Añadió que lo observado en zonas como Jesús María —donde ya se han colocado antenas— forma parte de esta etapa preparatoria.
Mensajes actuales no son alertas, sino reportes posteriores
Tavera aclaró que los mensajes recibidos por celular durante sismos recientes no constituyen alertas tempranas. Explicó que se trata de comunicaciones post-evento enviadas por INDECI y el Ministerio de Transportes, no de un sistema de alerta sísmica en tiempo real.
“El sistema actual no alerta; informa. No hay aún una tecnología activa de alerta anticipada como se espera implementar”, remarcó. La diferencia, según precisó, radica en que una alerta puede emitirse segundos antes del sacudimiento, mientras que los mensajes actuales solo notifican lo ocurrido.
Perú registra 800 sismos anuales y tiene zonas críticas
En su balance, Tavera recordó que el Perú experimenta en promedio unos 800 sismos por año. Identificó como zonas críticas las costas frente a Lima, Nazca-Arequipa y Moquegua-Tacna, donde las placas tectónicas están acopladas y podrían generar eventos de gran magnitud en el futuro.
El reciente sismo en Chimbote, de magnitud 6.0, activó la atención pública. El IGP registró 36 réplicas en las primeras 24 horas, aunque solo seis fueron percibidas por la población. Tavera consideró positivo que las viviendas resistieran adecuadamente ese nivel de sacudimiento, pero advirtió que no necesariamente ocurriría lo mismo ante un evento mayor.
Preparación ciudadana y responsabilidades institucionales
El titular del IGP subrayó que la preparación frente a sismos depende también de la ciudadanía. Recomendó revisar la calidad del suelo, la resistencia estructural de las viviendas y realizar simulacros familiares. "Eso es desarrollar cultura de prevención", afirmó.
Sobre los retos en zonas patrimoniales como el centro de Lima, señaló que corresponde a otras instituciones coordinar intervenciones sin vulnerar el patrimonio. El IGP, dijo, cumple con generar información científica y técnica para la toma de decisiones.
Finalmente, Tavera enfatizó que no se puede predecir cuándo ocurrirá un sismo, pero sí pronosticar las zonas con mayor probabilidad. “Con esa información deberíamos trabajar en una acertada preparación”, concluyó.