Líder ashéninka Américo Pascuala está con vida y desmienten atentado
De acuerdo con la información proporcionada por sus familiares, Américo Pascuala fue encontrado realizando actividades cotidianas en su vivienda. El dirigente vestía un polo negro con franjas blancas en los hombros, short y botas, y se encontraba preparando una gallina para su almuerzo.
Una denuncia sobre el supuesto asesinato del líder indígena Américo Pascuala, conocido como Koshire, generó alarma entre las organizaciones indígenas de Ucayali. Sin embargo, horas después, familiares y autoridades locales desmintieron la información y aseguraron que el dirigente se encuentra con vida.
La alerta surgió desde la comunidad nativa de Onconachari, ubicada en el distrito de Yurúa, donde inicialmente se informó que Pascuala habría sido asesinado mientras realizaba labores de vigilancia territorial. La versión generó preocupación debido a las denuncias previas sobre la presencia de actividades ilegales y amenazas contra líderes indígenas de la zona.
Ante la denuncia, el jefe de la Región Policial informó que se conformaría una comisión para trasladarse hasta la comunidad y verificar directamente lo ocurrido. Las autoridades precisaron que era necesario confirmar la existencia del supuesto cadáver antes de iniciar las diligencias correspondientes.
Sin embargo, posteriormente apareció una nueva versión que cambió el escenario. El juez de paz de Yurúa y familiares de Américo Pascuala desmintieron su muerte y aseguraron que el líder se encontraba con vida en su comunidad.
Pascuala fue encontrado realizando actividades cotidianas
De acuerdo con la información proporcionada por sus familiares, Pascuala fue encontrado realizando actividades cotidianas en su vivienda. El dirigente vestía un polo negro con franjas blancas en los hombros, short y botas, y se encontraba preparando una gallina para su almuerzo.
Campaña de terror y guerra psicológica
Horas después, la organización regional AIDESEP confirmó mediante sus redes sociales que el líder indígena se encontraba vivo y junto a su familia. La organización sostuvo que la información sobre su supuesto asesinato habría formado parte de una “campaña de terror y guerra psicológica” destinada a generar temor entre los integrantes de la comunidad.
No obstante, AIDESEP advirtió que, pese a que el asesinato fue desmentido, sí existiría una situación de amenaza real en la zona y pidió a las autoridades prestar atención a las denuncias de las comunidades indígenas.
La confusión generó preocupación entre las organizaciones defensoras de los pueblos indígenas, que han advertido reiteradamente sobre la presencia de actividades ilegales y los riesgos que enfrentan quienes realizan labores de vigilancia y protección territorial en zonas alejadas de Ucayali.