INEI: Perú supera los 34 millones de habitantes, según nuevo censo
El Perú alcanzó una población de 34 millones 157 mil 732 habitantes, según los resultados de los Censos Nacionales 2025 realizados por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) entre agosto y octubre del año pasado.
La cifra confirma el continuo crecimiento demográfico del país y refleja importantes cambios en la estructura de la población peruana. Entre los censos de 1940 y 2025, la población nacional se quintuplicó, consolidando al Perú como el cuarto país más poblado de América del Sur.
Lima continúa siendo la región con mayor cantidad de habitantes
Lima continúa siendo la región con mayor cantidad de habitantes al concentrar 10 millones 129 mil personas, cifra superior a los 9 millones 162 mil habitantes registrados en el censo de 2017. La capital reúne el 29,7% de la población nacional.
Después de Lima, las regiones con mayor población son Piura, La Libertad y Arequipa. En el caso de Piura, representa el 6,2% del total de habitantes del país.
Uno de los aspectos más relevantes de los nuevos resultados es el progresivo envejecimiento de la población peruana. La edad promedio aumentó de 32 años en 2017 a 34,2 años en 2025.
Población de adultos mayores sigue creciendo
El INEI informó además que la población de adultos mayores continúa creciendo. Las personas de 60 años a más pasaron de representar el 11,7% de la población nacional en 2017 al 14,8% en 2025.
En contraste, la población menor de 15 años disminuyó de 26,5% a 22,7%, fenómeno asociado principalmente a la reducción de la fecundidad y al cambio en las dinámicas familiares.
Como resultado de esta tendencia, actualmente existen 65 adultos mayores por cada 100 menores de 15 años, indicador que evidencia un cambio demográfico importante para las próximas décadas.
Los resultados también muestran que las mujeres continúan siendo mayoría en el país. Representan el 50,6% de la población total, mientras que los hombres alcanzan el 49,4%.
Las cifras del Censo Nacional 2025 servirán como base para la planificación de políticas públicas relacionadas con salud, educación, vivienda, empleo y atención a la población adulta mayor, en un contexto de transformación demográfica que marcará el futuro del país.