Bolivia: gobierno eleva precio del diésel para industrias
El gobierno de Bolivia dispuso el incremento en el precio del diésel de 84 centavos a 1.55 dólares por litro para el sector de grandes consumidores.
La medida gubernamental retira la subvención estatal a las empresas e industrias con consumos superiores a 20000 litros mensuales para aliviar la crisis de abastecimiento.
La disposición excluye del alza a transportistas y usuarios particulares cuyos registros mantengan un gasto menor a los 5000 litros cada mes.
La administración de Rodrigo Paz fundamentó el reajuste en la necesidad de reducir la carga financiera que representan los subsidios energéticos para el presupuesto público.
Bolivia: nuevo esquema tarifario del diésel fija condiciones para industrias
La normativa comercial establece que únicamente las compañías con alta demanda de combustible asumirán la tarifa real de importación sin aporte del Estado.
El nuevo precio de 1.55 dólares por litro busca sincerar los costos de adquisición internacional en medio del déficit de divisas que afronta el país.
El transporte público y los pequeños operadores mantendrán el beneficio de la tarifa previa subsidiada para evitar el encarecimiento de los fletes básicos. La medida busca garantizar que las estaciones de servicio prioricen el suministro a la ciudadanía general.
El Ejecutivo justifica el reajuste fiscal ante la escasez de combustible
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, defendió la reestructuración del gasto público en hidrocarburos: “Se usaba dinero que era de los bolivianos, que nos dejaron sin reservas de oro, para financiar una mentira. Tenemos que empezar a plantear cómo garantizamos el abastecimiento, logrando traer el precio sin que le genere estos costos excesivos y absurdos al presupuesto general del estado”.
Asimismo, el Poder Ejecutivo anunció planes para abrir el mercado local a empresas privadas interesadas en la importación y comercialización directa de carburantes.
Las autoridades nacionales indicaron que la participación privada contribuirá a regularizar los despachos de combustible en el territorio boliviano.
El vicepresidente Edman Lara expresa discrepancias sobre el diésel
La decisión del Ejecutivo provocó diferencias públicas en la cúpula del poder, luego de que el vicepresidente de Bolivia, Edman Lara, manifestara su disconformidad con el proceso de aprobación de la norma.
La autoridad boliviana cuestionó la falta de socialización del decreto afirmando: “Una decisión tan grande no se toma a escondidas. No se la toma en una noche sin sentarse con el pueblo”.
Mientras se debate la política energética, decenas de conductores continúan formando largas filas en los surtidores tras días de espera para abastecerse.
El camionero José Luis Chávez expresó su desconfianza ante el nuevo mecanismo: “Mientras se abastezca a la población y todos tengamos diésel, yo creo que estaría bien, pero creo que no va a suceder eso”.