Bolivia promulga decreto que congela el precio del GLP
El Gobierno de Bolivia promulgó un decreto que congela el precio del Gas Licuado de Petróleo (GLP) por un periodo de seis meses, como medida compensatoria tras la eliminación de los subsidios a los combustibles registrada en diciembre del año pasado. La decisión fue confirmada por autoridades del sector hidrocarburos y se aplicará de manera inmediata.
La disposición establece que el precio de la garrafa de GLP se mantendrá fijo en 22,50 bolivianos hasta mediados de 2026, en un contexto marcado por ajustes económicos, protestas sociales y problemas de abastecimiento registrados a inicios de este año.
Decreto y anuncio oficial del Ejecutivo
El congelamiento del precio del GLP fue anunciado por el ministro de Hidrocarburos, Alejandro Medinaceli, quien informó que la medida busca amortiguar el impacto del retiro del apoyo estatal a los combustibles.
Según explicó el funcionario, el decreto forma parte de las decisiones adoptadas tras la eliminación de los subsidios que habían sostenido los precios de la gasolina y el diésel durante años.
El anuncio se realizó durante una conferencia de prensa en la que se detalló el alcance temporal de la medida y su aplicación a nivel nacional.
Contexto tras la eliminación de subsidios
La suspensión de los subsidios a los combustibles, ejecutada en diciembre mediante una reforma económica impulsada por el gobierno de Rodrigo Paz, provocó un aumento significativo en los precios.
De acuerdo con la información oficial, el retiro del apoyo estatal duplicó el valor de algunos combustibles, lo que generó protestas en distintas regiones del país.
El GLP fue el único combustible que no fue incluido inicialmente en el ajuste generalizado, situación que derivó posteriormente en el decreto de congelamiento de su precio.
Protestas y desabastecimiento en enero
Durante el mes de enero se registraron episodios de desabastecimiento de GLP, que el Ejecutivo atribuyó a redes de contrabando.
Según las autoridades, estas redes aprovecharon la diferencia de precios con países vecinos, donde el gas licuado tiene un costo superior al triple del valor boliviano.
Las protestas también se extendieron a otros sectores, especialmente al transporte, en medio de cuestionamientos por el impacto del ajuste económico.
Reclamos por la calidad de los combustibles
A la problemática del precio y abastecimiento se sumaron las protestas de conductores que denunciaron la mala calidad de la gasolina distribuida en el país.
Representantes del sector transporte señalaron que el combustible habría causado daños en los vehículos y exigieron respuestas del Gobierno.
“Queremos que el Gobierno nos garantice la calidad del combustible y la reposición del daño de nuestros vehículos”, expresó un representante del sector en declaraciones difundidas por medios locales.
Explicaciones del Ministerio de Hidrocarburos
Ante los reclamos, el ministro Alejandro Medinaceli explicó que el combustible adquirido recientemente por el Gobierno fue mezclado con producto remanente de la administración anterior.
Según indicó, esta situación habría influido en los problemas reportados por los usuarios, mientras se realizaban ajustes en la cadena de suministro.
El funcionario aseguró que se están adoptando medidas para estabilizar tanto la calidad como la distribución de los combustibles.
Situación económica heredada por el gobierno
El gobierno de Rodrigo Paz enfrenta una de las crisis económicas más severas de la historia reciente de Bolivia, de acuerdo con información oficial.
Las autoridades han señalado que la actual situación es resultado de años de desinversión en el sector energético, lo que ha debilitado la capacidad productiva del país.
El ajuste de los subsidios y el congelamiento del precio del GLP forman parte de las respuestas del Ejecutivo frente a este escenario.
Impacto en el sector energético
El sector de hidrocarburos atraviesa un periodo de dificultades estructurales, con caída en la producción y problemas de financiamiento.
Las autoridades han reconocido que el congelamiento del precio del GLP es una medida temporal dentro de un contexto económico complejo.
El Ejecutivo ha señalado que continuará evaluando la situación del mercado energético durante los próximos meses.
Vigencia de la medida
El decreto establece que el precio del GLP permanecerá sin variaciones durante seis meses, hasta mediados de 2026.
Durante este periodo, el Gobierno evaluará el comportamiento del mercado y el impacto de las medidas económicas implementadas.
Hasta el momento, no se han anunciado ajustes adicionales al precio del gas licuado una vez concluido el plazo establecido.
El Gobierno de Bolivia promulgó un decreto que congela el precio del GLP por seis meses, fijando el valor de la garrafa en 22,50 bolivianos. La medida busca compensar el impacto de la eliminación de los subsidios a los combustibles aplicada en diciembre. El anuncio fue realizado por el ministro de Hidrocarburos, Alejandro Medinaceli, en un contexto de protestas, desabastecimiento y reclamos por la calidad del combustible. El Ejecutivo atribuyó los problemas a redes de contrabando y a la situación heredada de desinversión en el sector energético.