Director del FBI compareció ante el Senado de los EE.UU.
El director del FBI, Kash Patel, desafía al Senado tras ser acusado de consumo excesivo de alcohol
Lo que debía ser una sesión técnica sobre el presupuesto del FBI se transformó este martes en un campo de batalla político y personal. El director de la agencia, Kashyap "Kash" Patel, compareció ante el Senado de los Estados Unidos para responder por las graves acusaciones publicadas recientemente por la revista The Atlantic. Según el reportaje, Patel habría incurrido en un consumo excesivo de alcohol y en ausencias injustificadas, generando una crisis de confianza dentro del Departamento de Justicia. Ante estas afirmaciones, el funcionario anunció que ha interpuesto una demanda contra el medio de comunicación por la suma de 250 millones de dólares, calificando las acusaciones de "categóricamente falsas".
El momento de mayor tensión ocurrió durante el interrogatorio del senador demócrata Chris Van Hollen, quien cuestionó directamente a Patel sobre su supuesta falta de disponibilidad tras noches de excesos. Según testimonios citados en la audiencia, funcionarios del FBI habrían reportado que el director estuvo "inubicable" en momentos críticos. Patel respondió de forma agresiva, desviando el ataque hacia el senador al acusarlo de haber compartido bebidas alcohólicas con un pandillero en El Salvador en el pasado, una afirmación que Van Hollen negó rotundamente y que elevó la temperatura del debate a niveles sin precedentes en el Capitolio.
Desafío del alcoholímetro y defensa de la gestión operativa
La confrontación escaló cuando el senador Van Hollen, ante las evasivas de Patel, propuso formalmente que el director del FBI se sometiera a una prueba de detección de alcohol en ese mismo instante. El desafío, que sorprendió a los asistentes, fue interpretado como un intento de evidenciar la presunta falta de sobriedad del jefe de la inteligencia interna. Patel, lejos de retroceder, contraatacó cuestionando la ética de los legisladores y defendió su liderazgo frente a la agencia, asegurando que las críticas provienen de sectores que se oponen a sus reformas estructurales dentro de la institución.
Durante las horas restantes de la audiencia, el director también fue presionado sobre los despidos masivos dentro del FBI, sus frecuentes viajes oficiales y la ejecución de recientes operativos migratorios. Patel sostuvo que su gestión ha sido eficiente y que los ataques personales son una "cortina de humo" para frenar las investigaciones que su oficina lleva a cabo. A pesar de su defensa, el clima de desconfianza en el Senado persiste, dejando en el aire la estabilidad del liderazgo de una de las agencias de seguridad más importantes del mundo en medio de este escándalo público.