Drones ucranianos atacan refinería en Rusia
La ofensiva con drones de largo alcance alcanzó una de las principales instalaciones energéticas de la capital rusa. Es el segundo ataque registrado contra la misma refinería en menos de una semana
Ucrania lanzó un nuevo ataque con drones de largo alcance contra una de las principales refinerías de petróleo de la región de Moscú, provocando un incendio y una densa columna de humo visible desde distintos sectores de la capital rusa.
La ofensiva representa el segundo ataque dirigido contra la misma instalación energética en menos de una semana, en el marco de la creciente escalada militar entre Kiev y Moscú.
Según informaron las autoridades rusas, los sistemas de defensa aérea desplegados alrededor de la capital lograron interceptar varios drones que se dirigían hacia Moscú. Sin embargo, algunos de los aparatos consiguieron superar las defensas y alcanzar objetivos estratégicos, causando daños en infraestructura considerada clave para el abastecimiento de combustible.
La refinería afectada es una de las más importantes para el suministro energético de Moscú, por lo que el incidente generó preocupación sobre posibles impactos en la logística y distribución de combustibles.
Suspenden temporalmente operaciones en varios aeropuertos de la capital rusa
Además del incendio registrado en la instalación, el ataque obligó a suspender temporalmente operaciones en varios aeropuertos de la capital rusa, mientras las autoridades evaluaban la situación y reforzaban las medidas de seguridad.
Desde Kiev, las autoridades señalaron que este tipo de acciones forman parte de una estrategia destinada a debilitar la capacidad logística y energética de Rusia. Ucrania sostiene que las instalaciones vinculadas al abastecimiento de combustible y al esfuerzo bélico ruso constituyen objetivos militares legítimos dentro del conflicto.
El ataque ocurre en medio de una nueva fase de intensos intercambios de ataques aéreos entre ambos países. Durante los últimos meses, Ucrania ha incrementado el uso de drones de largo alcance para alcanzar infraestructura militar y energética ubicada en territorio ruso, mientras Moscú mantiene bombardeos contra ciudades e instalaciones estratégicas ucranianas.
La nueva ofensiva evidencia la expansión del conflicto más allá de las zonas tradicionales de combate y refleja la creciente capacidad de ambas partes para ejecutar operaciones de largo alcance.