EE.UU. desclasifica segundo lote de archivos sobre ovnis y FANI
El compendio documental, liberado por disposición de la administración de Donald Trump, expone reportes de orbes verdes y bolas de fuego registrados en una base militar de Nuevo México entre 1948 y 1950.
El Departamento de Defensa de los Estados Unidos oficializó la liberación de un segundo paquete de documentos gubernamentales que permanecían bajo condición de secreto de Estado, vinculados a la investigación de Objetos Voladores No Identificados (OVNI) y Fenómenos Anómalos No Identificados (FANI).
La entrega de este material técnico se efectúa por disposición directa del Ejecutivo e incorpora una serie de carpetas con declaraciones de testigos, material fotográfico y registros fílmicos que estuvieron bajo custodia de las agencias de inteligencia militar por más de siete décadas.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, precisó mediante un comunicado que la medida busca desmitificar los incidentes que por generaciones dieron origen a teorías de conspiración dentro y fuera de su país.
"Estos documentos, fotos y videos de lo que oficialmente conocemos como fenómenos anómalos no identificados habían alimentado la especulación durante mucho tiempo. Es hora de que el pueblo estadounidense lo vea por sí mismo", manifestó el jefe del Pentágono.
El misterio de los orbes verdes en Sandia
Dentro de los 222 archivos liberados en esta jornada, destaca un expediente de 116 páginas dedicado de forma exclusiva a una serie de pesquisas e incidentes ocurridos en la instalación militar ultrasecreta de Sandia, ubicada en el estado de Nuevo México.
Los reportes oficiales se concentran entre los años 1948 y 1950, detallando un total de 209 avistamientos independientes en los que personal castrense y científicos describieron el desplazamiento de "orbes verdes", "discos metálicos" y "bolas de fuego" inexplicables que sobrevolaban el perímetro restringido de la base.
Un proceso de divulgación histórica sin pruebas extraterrestres
Esta entrega constituye la segunda fase de un cronograma de apertura documental ordenado por el presidente Donald Trump. El primer lote de información vio la luz pública el pasado 8 de mayo, sumándose a una política de desclasificación histórica cuyos primeros antecedentes institucionales se remontan a finales de la década de 1970.
A pesar de la gran expectativa generada entre los investigadores del fenómeno aeroespacial, la comunidad de expertos y analistas técnicos que revisó el contenido advirtió que el material provisto no aporta evidencias científicas ni elementos concluyentes que certifiquen la existencia de tecnología alienígena o de vida extraterrestre.
De acuerdo con los especialistas, los registros muestran filmaciones e imágenes inéditas de eventos ya conocidos en el ámbito militar, pero cuyas explicaciones físicas o meteorológicas continúan bajo evaluación.
Estados Unidos desclasificó un segundo lote de 222 archivos secretos referidos a avistamientos de ovnis y fenómenos anómalos no identificados (FANI). El secretario de Defensa, Pete Hegseth, indicó que la publicación de estos documentos, fotos y videos busca brindar transparencia a hechos que generaron especulaciones durante décadas. El material incluye más de 200 reportes sobre orbes verdes y discos voladores avistados cerca de la base militar de Sandia, en Nuevo México, entre 1948 y 1950. No obstante, los expertos aclararon que los expedientes no contienen pruebas concluyentes sobre tecnología o vida extraterrestre.