NOAA de EE.UU. declaró activo el fenómeno de El Niño Global
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica confirmó el establecimiento del fenómeno climatológico Niño en el Pacífico.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos declaró oficialmente activo el fenómeno de El Niño Global en el océano Pacífico ecuatorial central y este. El Centro de Predicciones Climáticas elevó el estatus del sistema al nivel de "Advertencia de El Niño" tras constatar que las condiciones oceánicas y atmosféricas requeridas se encuentran completamente establecidas.
El acoplamiento entre la temperatura marina y la dinámica del aire consolidó el inicio de este evento climático. La institución científica internacional detalló en su informe de discusión diagnóstica, emitido el 11 de junio de 2026, que el calentamiento se desarrolló durante el último mes.
Las proyecciones elaboradas mediante el Conjunto Multi-Modelo de Norteamérica indican que esta anomalía térmica continuará fortaleciéndose de manera sostenida. El reporte técnico precisa que el fenómeno se extenderá durante el invierno del hemisferio norte 2026-27 y el verano del hemisferio sur.
Monitoreo térmico y variables del fenómeno de El Niño
Los análisis del Centro de Predicciones Climáticas reportaron que el indicador de monitoreo Niño 3.4 en el Pacífico central se situó en un valor de +0.7°C por encima del promedio regular.
Asimismo, el calentamiento en la superficie marina se mostró más pronunciado en las cercanías de la costa de Sudamérica, donde el índice Niño 1+2 alcanzó un registro de +2.1°C. Esta última medición posiciona formalmente a dicho sector geográfico dentro de la categoría de calentamiento muy fuerte.
La evaluación subsuperficial determinó que, a pesar de una disminución mensual en el índice de temperatura ecuatorial entre los 180°O y 100°O, los niveles térmicos profundos permanecen elevados en el Pacífico central y este.
Por otro lado, la aplicación de la metodología tradicional de medición arrojó una anomalía absoluta de +0.94°C para el período correspondiente al mes de mayo de 2026. Los especialistas meteorológicos explicaron que técnicamente la anomalía mensual relativa de mayo se fijó en 0.49°C debido a una corrección en los cálculos de la semana central del 13 de mayo.
Probabilidades estadísticas y registros históricos desde 1950
Los modelos informáticos del Conjunto Multi-Modelo de Norteamérica, que incluyen el sistema NCEP CFSv2, estiman una probabilidad del 63% de que se registre un evento de El Niño muy fuerte.
Este período de máxima intensidad se encuentra proyectado entre los meses de noviembre de este año y enero de 2027. Las métricas de la institución estadounidense advierten que esta anomalía posee las condiciones necesarias para ubicarse entre los eventos más grandes del registro histórico que data desde 1950.
La alta confiabilidad del pronóstico científico se sostiene en la persistencia de las anomalías del alto contenido calórico oceánico y en la expansión de los vientos del oeste en la zona ecuatorial. Los expertos de la agencia gubernamental aclararon que la presencia de un evento fuerte no se traduce de manera automática en impactos uniformes en todas las regiones del planeta.
Sin embargo, precisaron que los episodios de gran magnitud inclinan significativamente las probabilidades a favor de las anomalías climáticas estacionales previstas por el organismo.
El sistema acoplado océano-atmósfera reflejo de forma clara el inicio del fenómeno mediante múltiples alteraciones meteorológicas medibles en la cuenca del Pacífico. Los científicos identificaron anomalías marcadas en los flujos de los vientos del oeste en los niveles bajos de la atmósfera.
De igual manera, se constataron variaciones inversas en los vientos del este situados en los niveles altos sobre el Pacífico ecuatorial central.
Los instrumentos de medición del Servicio Nacional de Meteorología de NOAA detectaron que la actividad de convección se ubicó ligeramente por encima del promedio habitual en la zona central y oriental. Asimismo, los índices tradicionales y ecuatoriales de la Oscilación del Sur registraron valores de carácter negativo durante el proceso de evaluación mensual. La institución climática informó que mantendrá la actualización semanal de los datos y programó la emisión de su próxima discusión diagnóstica para el 9 de julio de 2026.