Ola de calor en Europa deja más de mil muertos por temperaturas
Alemania registró un récord histórico de 41.7 grados Celsius que deforma carreteras, mientras la OMS advierte que 150 millones de personas sufren el impacto de las temperaturas extremas.
Una intensa ola de calor continúa afectando gravemente al continente europeo, provocando una situación de emergencia sanitaria que ya arroja pérdidas humanas masivas. Las imágenes de semáforos derretidos por la intensidad del calor abren una jornada de alta preocupación internacional.
La República de Francia atraviesa actualmente su etapa más crítica en este evento climatológico, registrando más de mil muertes relacionadas directamente con las altas temperaturas en un lapso de solo tres días.
Alerta roja y colapso en los servicios sanitarios
Este marcado incremento de la mortalidad se ha concentrado de forma pronunciada en las regiones que se encuentran bajo alerta roja por el calor extremo. Este panorama mantiene bajo un severo impacto y presión asistencial a los hospitales, las residencias de ancianos y los domicilios particulares.
Las autoridades locales se encuentran coordinando acciones urgentes para mitigar los efectos del sofocante ambiente entre los grupos más vulnerables de la población.
Daños en infraestructura y récords históricos de temperatura
Por su parte, en Alemania las condiciones extremas han comenzado a generar daños materiales insólitos al derretir los semáforos, las vías de transporte y las carreteras, todo esto luego de que el termómetro pulverizara los niveles habituales alcanzando una temperatura récord de 41,7 grados Celsius.
En tanto, Polonia también sufrió un pico histórico el domingo al registrar 40,5 grados Celsius, una cifra que los expertos del área han calificado formalmente como el día más caluroso de toda su historia, desatando una profunda inquietud general entre los residentes y los turistas.
Pronunciamiento de la OMS ante el cambio climático
Frente a este adverso escenario, el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, manifestó su profunda preocupación y precisó que el continente europeo ya registra más de 1300 muertes en total debido a esta situación.
El funcionario alertó que en este momento un aproximado de 150 millones de personas viven bajo un calor extremo, lo que ha provocado que las escuelas permanezcan cerradas y que las redes eléctricas estén colapsando en distintos puntos de la región.
Ante este panorama, el máximo representante de la OMS hizo un llamado urgente a las naciones europeas para implementar de forma prioritaria planes de acción para la salud relacionados con el calor, señalando que estas medidas deben formar parte de su agenda fundamental para proteger a la población ante los efectos tangibles del cambio climático.