ONU advierte crisis en Venezuela tras acción militar de EE. UU.
Rosemary DiCarlo, representante de la ONU, advirtió sobre la vulneración del derecho internacional tras la incursión militar de Estados Unidos en Venezuela.
La secretaria general adjunta de la ONU, Rosemary Di Carlo, informó al Consejo de Seguridad sobre la acción militar ejecutada por Estados Unidos el 3 de enero en territorio venezolano. La funcionaria manifestó la profunda preocupación del organismo por el impacto de estas operaciones en la estabilidad regional y el precedente sobre la soberanía de los Estados.
Durante su alocución, Di Carlo enfatizó que la Carta de las Naciones Unidas prohíbe estrictamente el uso de la fuerza contra la integridad territorial de cualquier nación. El organismo internacional reiteró la necesidad de respetar los marcos legales vigentes para evitar una escalada de violencia tras los operativos en Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira.
Situación jurídica de Nicolás Maduro y crisis interna
El organismo informó que el presidente Nicolás Maduro se encuentra retenido en Nueva York por disposición de las autoridades estadounidenses bajo cargos de delitos graves. Ante este escenario, la vicepresidenta Delcy Rodríguez dispuso el estado de conmoción exterior en Venezuela para otorgar facultades especiales de seguridad al gobierno actual.
Canal N pudo conocer que la ONU también advirtió sobre el deterioro de la democracia tras el proceso electoral de julio 2024. Los informes de expertos electorales y de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos sustentan la preocupación por la falta de transparencia y las violaciones a las libertades fundamentales reportadas en el país.
Denuncias de corrupción y emergencia humanitaria
Mercedes de Freitas, directora de Transparencia Venezuela, presentó ante el Consejo de Seguridad detalles sobre una red de corrupción transnacional que opera en 73 países. El informe vincula a la administración de Maduro con economías ilícitas de oro y narcotráfico, señalando que Petróleo de Venezuela ha sido el instrumento central en estos esquemas.
Finalmente, la situación humanitaria se agrava con una deuda externa que alcanza los 167000 millones de dólares y un default técnico vigente desde 2017. La población enfrenta desnutrición y fallas críticas en los servicios básicos, mientras que organismos internacionales documentan la existencia de más de mil presos políticos y centros de tortura activos.