El papa León XIV bendijo la torre de Jesús de la Sagrada Familia
El papa León XIV bendijo la estructura de 172.5 metros ante los reyes de España y Pedro Sánchez
El papa León XIV encabezó este miércoles una majestuosa ceremonia en Barcelona, donde bendijo la recién terminada torre de Jesús de la emblemática basílica de la Sagrada Familia. La estructura, culminada en febrero pasado, alcanza los 172.5 metros de altura, consolidando oficialmente al monumento diseñado por Antoni Gaudí como la iglesia más alta del mundo. Al acto asistieron altas autoridades políticas, entre ellos los reyes de España y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El oficio religioso se prolongó por una hora y media y estuvo acompañado por un impresionante coro de 500 adultos y 100 niños, quienes entonaron repertorios litúrgicos, cantos gregorianos y temas tradicionales catalanes. La histórica visita del pontífice —la tercera de un papa al templo tras Juan Pablo II y Benedicto XVI— coincidió exactamente con el centenario del fallecimiento de Gaudí. Cerca de 9,000 personas presenciaron la misa dentro del recinto y en la explanada, mientras que decenas de miles de fieles y turistas siguieron las imágenes mediante pantallas gigantes.
Mensaje por la paz y guiño futbolístico ante el Mundial
Durante la homilía pronunciada en la basílica, el Santo Padre aprovechó el escenario internacional para lanzar un firme mensaje enfocado en la coyuntura global y la convivencia pacífica.
El obispo de Roma, de 70 años y con nacionalidad estadounidense y peruana, afirmó contundentemente que aquellos que creen en Jesús no pueden «promover la guerra». Esta declaración fue interpretada por analistas y asistentes como una sutil pero clara crítica velada hacia la administración del mandatario estadounidense, Donald Trump.
Antes de acudir a la basílica, el papa cumplió una recargada agenda que incluyó una visita a los internos de la prisión de Brians y un traslado en helicóptero hacia la abadía de Montserrat. Posteriormente, se reunió con asociaciones benéficas en el barrio del Raval, donde aprovechó la víspera del inicio de la Copa del Mundo para dejar un mensaje de aliento a los aficionados, recordando que tanto en el fútbol como en la vida diaria es indispensable aprender a jugar en equipo. El pontífice cerrará su viaje oficial con una visita a las islas Canarias entre el jueves y el viernes.