Primer friaje del año golpea selva peruana con ráfagas y lluvias
El Senamhi advierte que el friaje continuará en el oriente. Las ciudades de Iquitos y Pucallpa bajo alerta
El primer friaje del año ha generado una situación de alerta máxima en diversas regiones de la Amazonía peruana tras el reporte oficial del Senamhi. Este fenómeno meteorológico ha provocado un descenso marcado de la temperatura, acompañado de ráfagas de viento y precipitaciones intensas en ciudades estratégicas como Iquitos, donde la población se vio obligada a utilizar prendas de invierno, un hecho inusual para la zona. Según los especialistas, el ingreso de esta masa de aire frío, proveniente de la Antártida, ha afectado la estabilidad climática en todo el oriente del país, registrando valores de hasta 18 grados en las provincias de Yurimaguas y Contamana.
En la región Ucayali, el jefe del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) informó que el fenómeno ingresó al territorio nacional por la selva sur, afectando primero a Madre de Dios para luego desplazarse hacia Pucallpa. El impacto ha sido particularmente severo en la zona de Atalaya, donde las ráfagas de viento han generado situaciones de riesgo para las viviendas. Las autoridades meteorológicas estiman que la temperatura podría descender incluso hasta los 15 grados en las próximas horas, afectando principalmente a las comunidades nativas asentadas en las riberas del río Ucayali, quienes presentan una mayor vulnerabilidad ante los cambios bruscos de temperatura.
Emergencias en Chanchamayo y restricciones en la red vial
La selva central no ha quedado exenta de los efectos colaterales de este sistema climático. En la provincia de Chanchamayo, las intensas lluvias provocaron la activación de una quebrada en el sector de Puerto Inca, específicamente en la vía que conecta las localidades de Perené y Pichanaki. Este evento geodinámico dejó a decenas de vehículos varados durante la madrugada, interrumpiendo el flujo comercial y de pasajeros en esta importante ruta. Aunque las autoridades locales han desplegado maquinaria pesada para realizar los trabajos de limpieza y rehabilitación de la calzada, el tránsito permanece restringido de manera preventiva.
El Senamhi y las autoridades regionales de defensa civil han extendido la alerta hasta el próximo 14 de mayo, periodo en el cual se espera que las precipitaciones continúen con diversa intensidad. El riesgo de nuevos deslizamientos y la crecida de los ríos mantienen en vilo a los transportistas y pobladores locales, quienes han sido instados a prever recursos y evitar zonas de cauce activo. La combinación de vientos fuertes y la disminución térmica acelerada representa un desafío logístico para las municipalidades, que ya se encuentran en proceso de mantenimiento de sus equipos de respuesta ante desastres para enfrentar las posibles emergencias derivadas de este primer evento de friaje del 2026.