Despliegan observadores de Unión Europea para segunda vuelta

El jefe adjunto de la misión, Alexander Gray, descartó la existencia de un irregularidades sistemático en los comicios de abril, aunque demandó a los organismos electorales activar un "plan B" para corregir los graves retrasos en la instalación de mesas.
A menos de tres semanas para la definición del balotaje presidencial, la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) inició formalmente su despliegue logístico y operativo en las 24 regiones del territorio nacional.
Los delegados internacionales tendrán la responsabilidad de supervisar y fiscalizar el correcto desarrollo de las actividades proselitistas, el sufragio y el posterior procesamiento de actas de la segunda vuelta fijada para el 7 de junio.

El jefe adjunto de la delegación diplomática, Alexander Gray, detalló el cronograma de trabajo técnico implementado para esta etapa. Reportó que las brigadas de fiscalizadores extranjeros reasumieron funciones en el interior del país desde las primeras horas de este lunes 18 de mayo.
"Hoy estamos desplegando 50 observadores de largo plazo. Más cerca a las elecciones vamos a desplegar unos 80 observadores más para reforzar nuestros números. Para la misma jornada electoral vamos a tener unos 150 observadores desplegados por todo el país", puntualizó Gray ante la prensa nacional.
Exigencia de prevención y descarte irregularidades
Frente a los cuestionamientos presentados por un sector de agrupaciones políticas que denunciaron la presunta existencia de manipulación de cifras, el vocero de la Unión Europea descartó de forma categórica que los comicios de abril hayan sufrido alteraciones generalizadas, validando la legitimidad del proceso.
No obstante, instó a las jefaturas del sistema electoral peruano (JNE y ONPE) a diseñar e implementar con urgencia planes de contingencia eficaces para evitar que se repitan los incidentes logísticos del primer proceso.
Gray reconoció que se evidenciaron serias fallas administrativas y operativas, principalmente en la capital de la República. Detalló que la entrega tardía del material electoral y la demora en la apertura de los centros de votación generaron desorden y malestar en el electorado, situaciones que deben ser subsanadas con un "plan B" logístico para asegurar un proceso limpio y fluido el 7 de junio.
Monitoreo constante a los finalistas
De forma paralela al despliegue en provincias, la jefatura de la misión internacional ratificó que mantiene una comunicación fluida y constante con los equipos de campaña y los líderes de las dos agrupaciones políticas en contienda: Fuerza Popular y Juntos por el Perú. Las reuniones técnicas se realizarán tanto en Lima Metropolitana como en el interior del país con el fin de seguir de cerca la neutralidad y el financiamiento de las actividades partidarias.
El diplomático exhortó públicamente a los candidatos Keiko Fujimori y Roberto Sánchez a liderar una campaña basada en las propuestas y el respeto mutuo, con el objetivo de enfriar la polarización y prevenir brotes de violencia política.
Finalmente, anunció que la MOE-UE —institución que aplica una metodología global con más de 200 misiones en 75 países— emitirá su declaración preliminar oficial sobre el balotaje peruano exactamente dos días después de concluidos los comicios, extendiendo sus labores de fiscalización técnica hasta los últimos días de junio.
La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea inició el despliegue de 150 observadores en las 24 regiones del país para fiscalizar la segunda vuelta del 7 de junio. El jefe adjunto de la misión, Alexander Gray, descartó la existencia de un fraude electoral sistemático en la primera vuelta, calificando las incidencias de abril como "errores e irregularidades" de carácter logístico, tales como la apertura tardía de mesas en Lima. Gray exigió a los entes electorales un plan de contingencia para el balotaje y llamó a Fuerza Popular y Juntos por el Perú a mantener un clima de respeto y paz política.






