Fiscalía: 152 fallecidos por ataques a transporte público en Lima

El reporte del Observatorio de Criminalidad detalla que los conductores concentran el 69.3% de las víctimas y que las bandas criminales ejecutan el 97.7% de sus atentados con armas de fuego.
La crisis de seguridad ciudadana que golpea a Lima Metropolitana y el Callao ha quedado registrada en cifras alarmantes por el propio aparato de justicia. Un informe estadístico detallado por la Oficina del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público reveló el devastador impacto de las mafias de extorsión que operan contra el sector transportes.
De acuerdo con el documento emitido por la institución, un total de 214 atentados perpetrados en un periodo de menos de dos años han dejado un saldo trágico de 283 personas severamente afectadas, divididas entre 152 víctimas mortales y 131 ciudadanos que resultaron con lesiones corporales de gravedad.

El estudio técnico abarca de forma rigurosa los hechos delictivos registrados entre agosto de 2024 y mayo de 2026, evidenciando una preocupante continuidad y saña en las modalidades de coacción empleadas por las organizaciones criminales.
El análisis de la Fiscalía determinó que el 94.4% de las agresiones materiales se ejecutaron de manera directa contra las unidades en pleno servicio de ruta, ensañándose con vehículos de tránsito masivo como microbuses, combis urbanas y unidades menores de mototaxis, afectando el normal desarrollo de la economía formal en los principales ejes viales de la capital.
Radiografía de las zonas rojas y el modus operandi criminal
La investigación de la Fiscalía permitió mapear los puntos críticos donde se concentran estas actividades ilícitas. Las jurisdicciones de San Juan de Lurigancho, Comas y San Juan de Miraflores encabezan la lista como los distritos con mayor recurrencia de atentados contra los consorcios de transporte público.
El Observatorio de Criminalidad advierte que este fenómeno guarda una correlación directa con el incremento exponencial de denuncias fiscales por los delitos de extorsión agravada, homicidio calificado y sicariato en dichas comunas.
Respecto a la logística empleada por los delincuentes, los datos revelan patrones tácticos definidos: el 97.7% de los ataques con consecuencias fatales o heridos se cometió mediante el uso de armas de fuego de diverso calibre.
Asimismo, las motocicletas lineales se consolidaron como el principal recurso de movilidad para la ejecución del disparo o la huida inmediata de la escena del crimen en el 60.3% de los casos evaluados. La impunidad de las bandas delictivas se ampara también en el factor horario, dado que el 58.4% de las incursiones armadas se registraron durante la noche y la madrugada aprovechando la escasa vigilancia policial.
Choferes como blanco principal y la tendencia delictiva en 2026
Al segmentar el perfil sociolaboral de los afectados dentro de las unidades de transporte público, los datos del Ministerio Público arrojan una realidad preocupante para los trabajadores del volante. Los conductores concentran el mayor índice de letalidad con un 69.3% del total de las víctimas de la muestra.
Detrás de ellos se ubican los pasajeros con un 20.5%, quienes terminaron alcanzados por proyectiles perdidos en el fuego cruzado, mientras que los cobradores representan el 5.3% de las personas afectadas por esta ola delictiva.
Como información complementaria para el análisis de las políticas de orden público, la Fiscalía alertó sobre las métricas obtenidas exclusivamente entre enero y mayo del presente año 2026. En este lapso de cinco meses, se identificaron 126 nuevos atentados en Lima y Callao, de los cuales 87 registraron consecuencias de sangre y 39 no dejaron daños personales. Sin embargo, en este último grupo de ataques materiales se ha detectado una nueva y alarmante modalidad delictiva: el incremento sustancial en el uso de artefactos incendiarios y bombas caseras para amedrentar a las empresas que se niegan a pagar los cupos, transformando el panorama de la seguridad urbana.






