Javier Prado: Colectiveros continúan operando pese a prohibición del transporte informal

Cuando el equipo de Canal N llegó a la zona, los colectiveros que se encontraban estacionados buscando pasajeros comenzaron a retirarse. Algunos se desplazaron hacia la avenida La Poesía, pero posteriormente los inspectores municipales colocaron conos y restringieron nuevamente el acceso para impedir que utilizaran el lugar como paradero
Los taxis colectivos continúan operando en la avenida Javier Prado, pese a que este servicio de transporte informal está prohibido en Lima Metropolitana. Durante un recorrido realizado por Canal N, se observó que los conductores utilizan paraderos informales y ocupan el carril destinado al Corredor Rojo para recoger pasajeros.
El reporte se realizó en las inmediaciones de la Biblioteca Nacional, en San Borja, donde habitualmente se concentra una gran cantidad de colectivos. Sin embargo, a diferencia de días anteriores, la presencia de inspectores municipales de transporte y efectivos policiales permitió despejar la zona y evitar que las unidades se estacionaran en el lugar.
Inspectores despejan paradero informal
Cuando el equipo de Canal N llegó a la zona, los colectiveros que se encontraban estacionados buscando pasajeros comenzaron a retirarse. Algunos se desplazaron hacia la avenida La Poesía, pero posteriormente los inspectores municipales colocaron conos y restringieron nuevamente el acceso para impedir que utilizaran el lugar como paradero.
En el sector permanecieron principalmente unidades que circulaban con pasajeros, sin detenerse para recoger nuevos usuarios. La presencia de los fiscalizadores generó un panorama distinto al registrado durante un informe anterior, cuando se observó a colectivos estacionados frente a policías sin que se produjera una intervención.
Colectivos obstaculizan al Corredor Rojo
Durante el reporte también se observaron minivanes que circulaban delante de buses del Corredor Rojo, ocupando su carril y dificultando el desplazamiento de las unidades de transporte público.
Los colectiveros suelen detenerse para esperar a que sus vehículos se llenen, incluso cuando el semáforo se encuentra en verde, lo que genera interrupciones en el tránsito y afecta la circulación de los buses.
Esta situación se presenta en un sector de alta demanda debido a su cercanía con la estación La Cultura y otros puntos de concentración de pasajeros.
Un operativo realizado semanas atrás en la avenida Javier Prado permitió identificar el impacto del transporte informal en la circulación del Corredor Rojo. Según los resultados de aquella fiscalización, el tiempo de viaje de los buses se redujo en más de 10 minutos cuando los colectiveros dejaron de ocupar e invadir la vía.
El problema también se registra en otras avenidas de Lima, como la avenida Arequipa, aunque en esta vía la implementación de un carril exclusivo para el Corredor Azul ha limitado la circulación de los colectivos en determinados sectores.
Autoridad intensifica vigilancia en la zona
La presencia de inspectores municipales y policías permitió este jueves impedir que los colectivos utilizaran nuevamente el punto ubicado frente a la Biblioteca Nacional como paradero informal.
Sin embargo, durante el reporte se constató que algunas unidades continuaban circulando con pasajeros y transitando delante de los buses del Corredor Rojo. La situación evidencia que la presencia de las autoridades resulta determinante para evitar que los colectivos se detengan y recojan pasajeros en esta zona de Javier Prado.








