Juan Carlos Liendo sobre comando unificado: "Una nueva visión política” frente al crimen organizado

El exjefe de la DINI sostuvo que el funcionamiento del comando unificado requerirá coordinar con diversas instituciones y sectores, entre ellos la Unidad de Inteligencia Financiera, bancos, compañías telefónicas, gobiernos locales y organismos vinculados al control tributario y aduanero. Además, estima que resultados podrían tomar entre seis y nueve meses
El exjefe de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), Juan Carlos Liendo, consideró que la creación de un comando unificado de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional representa un cambio en la forma de abordar la criminalidad, al pasar de una visión centrada únicamente en la seguridad ciudadana a una estrategia de alcance nacional.
En entrevista con Canal N, Liendo calificó el anuncio del Gobierno como “auspicioso” y señaló que el principal desafío será su implementación y la integración de las distintas capacidades del Estado. “El problema ya no es local de seguridad ciudadana, sino tiene alcance nacional”, sostuvo.
El exjefe de la DINI destacó que el centro de operaciones y control del comando estará ubicado en el Cuartel General del Ejército, lo que, según explicó, supone una mayor participación de las Fuerzas Armadas en la estrategia contra el crimen organizado.
Liendo diferenció el nuevo concepto de comando unificado de los estados de emergencia en los que se despliegan militares para realizar labores de apoyo en las calles. Señaló que la Policía debe continuar con sus funciones de seguridad ciudadana, persecución de delincuentes y atención de los problemas cotidianos de criminalidad. Mientras tanto, el comando unificado debería concentrarse en las estructuras y redes del crimen organizado.
“Si sacar soldados a la calle para que controlen un patio de transportistas no evita los asesinatos diarios de conductores, no estamos resolviendo el problema”, afirmó.
Según Liendo, la nueva estrategia debería permitir identificar corredores logísticos, redes de financiamiento, liderazgos y espacios territoriales utilizados por las organizaciones criminales.
Pide integrar inteligencia financiera y otras instituciones
El exjefe de la DINI sostuvo que el funcionamiento del comando unificado requerirá coordinar con diversas instituciones y sectores, entre ellos la Unidad de Inteligencia Financiera, bancos, compañías telefónicas, gobiernos locales y organismos vinculados al control tributario y aduanero.
Explicó que la información financiera puede contribuir a identificar redes vinculadas al lavado de activos y que las capacidades de inteligencia y comunicaciones de las Fuerzas Armadas podrían complementar el trabajo operativo de la Policía. También mencionó la importancia de la cooperación internacional y el intercambio de información con organismos de inteligencia extranjeros.
Comando tendrá 1.350 integrantes
Liendo destacó el diseño de la fuerza anunciada y señaló que el grupo estaría conformado por 1.350 efectivos: 500 del Ejército, 250 de la Fuerza Aérea, 200 de la Marina de Guerra, 80 integrantes de las Fuerzas Especiales Conjuntas y 320 policías.
Consideró que la estructura de comando y control centralizado podría permitir movilizar capacidades hacia distintos puntos del país de acuerdo con las necesidades operativas. “Conceptualmente es posible”, afirmó, al explicar que una estructura de este tipo podría desplegar equipos en regiones como Puno, Iquitos o Piura.
Sin embargo, insistió en que el reto será establecer una adecuada comunicación y coordinación con las demás instituciones involucradas en la lucha contra el crimen.
Coordinación con Fiscalía y sistema penitenciario será clave
Liendo advirtió que el comando unificado también deberá articular su trabajo con el Ministerio Público, el Poder Judicial y el sistema penitenciario. Consideró que no sería suficiente obtener resultados operativos si estos no están sincronizados con las etapas fiscales, judiciales y penitenciarias de los procesos contra las organizaciones criminales.
“No estamos enfrentando un enemigo convencional”, señaló, al remarcar que la lucha contra el crimen organizado involucra aspectos policiales, militares, financieros, judiciales y penitenciarios. Para el exjefe de la DINI, el anuncio presidencial constituye un primer paso, pero el resultado dependerá del liderazgo operacional y de la capacidad de integrar las diferentes instituciones.
Liendo estima que resultados podrían tomar entre seis y nueve meses
Consultado sobre cuándo podrían observarse resultados para la ciudadanía, Liendo sostuvo que la estrategia no permitirá solucionar el problema de manera inmediata.
Explicó que una primera etapa debería estar orientada a que el Estado recupere la iniciativa frente a las organizaciones criminales y vuelva a ejercer control sobre los territorios afectados. Estimó que podrían requerirse entre seis y nueve meses para observar resultados importantes, aunque señaló que el proceso podría extenderse a uno o dos años dependiendo de la forma en que se implemente la estrategia.








