Vecinos de Ñaña alertan que quebradas siguen sin diques desde huaico de 2023

Los residentes explicaron que, ante la ausencia de infraestructura de protección, ellos mismos han construido pequeños muros y enrocados mediante faenas comunales para intentar contener las piedras y el agua
Vecinos de la zona de Alto Perú, en Ñaña, Lurigancho-Chosica, expresaron su preocupación ante la proximidad de la temporada de lluvias y advirtieron que las quebradas que se activaron durante el huaico de 2023 continúan sin las obras de prevención que, según señalaron, fueron anunciadas después de la emergencia.
En esta zona confluyen cuatro quebradas que se activaron durante las lluvias de 2023. Una de ellas descendió con fuerza hacia las viviendas ubicadas en la parte baja y provocó daños materiales y dejó familias damnificadas.
Los vecinos aseguraron que, tras aquella emergencia, personal de Defensa Civil acudió al lugar y se planteó la construcción de cinco diques para contener el material que podría descender de las quebradas. Sin embargo, afirmaron que las estructuras no han sido ejecutadas.
Vecinos piden construir diques antes de las lluvias
Mari, una de las residentes de la zona, recordó que durante el huaico de 2023 varias viviendas resultaron afectadas y sostuvo que los vecinos han solicitado reiteradamente la ejecución de las obras de prevención.
“Solicitamos con urgencia que podamos tener siquiera un dique, dos diques”, señaló la vecina, quien advirtió que las lluvias podrían generar nuevamente el descenso de agua, piedras y lodo hacia las viviendas.
Los residentes explicaron que, ante la ausencia de infraestructura de protección, ellos mismos han construido pequeños muros y enrocados mediante faenas comunales para intentar contener las piedras y el agua.
La vecina sostuvo que existe un proyecto y que incluso se habría realizado un estudio de suelo, pero cuestionó que las obras todavía no se hayan ejecutado pese al tiempo transcurrido desde la emergencia de 2023.
Rocas representan otro riesgo
Durante un recorrido por la parte alta de la quebrada se observaron numerosas rocas que quedaron depositadas tras el huaico de 2023. Los vecinos temen que nuevas lluvias puedan provocar su desplazamiento y que terminen impactando contra las viviendas ubicadas en la parte baja.
Los pobladores señalaron que los pequeños muros construidos por ellos mismos podrían no resistir el impacto de rocas de gran tamaño. La zona también cuenta con otras quebradas que durante la emergencia de 2023 generaron daños y afectaron la comunicación con sectores de Ñaña y la Carretera Central.
Los vecinos consideran que las obras de contención y las medidas de prevención deberían ejecutarse antes del inicio de la temporada de lluvias para reducir el riesgo de nuevos huaicos y deslizamientos.
Vecinos tienen sistema de alerta ante huaicos
Ante la falta de obras definitivas, los propios pobladores han establecido mecanismos de alerta para evacuar en caso de una emergencia. La zona cuenta con una sirena que es activada cuando las lluvias se intensifican y existe riesgo de activación de las quebradas. Además, los vecinos mantienen un grupo de WhatsApp para coordinar la atención de las familias que podrían resultar afectadas.
Mari explicó que la comunidad presta especial atención a los adultos mayores, niños y personas con dificultades para movilizarse, debido a que muchas viviendas se encuentran en zonas de difícil acceso y conectadas por escaleras.
“Entre nosotros nos ayudamos”, señaló la vecina, quien reconoció que los pobladores son conscientes de que viven en una zona expuesta a la activación de quebradas, pero afirmó que muchas familias no cuentan con otra alternativa de vivienda.
Familias permanecen en zonas de riesgo
Los vecinos explicaron que algunas familias llegaron a ocupar estos terrenos debido a sus dificultades económicas y a la falta de acceso a una vivienda segura.
Mientras se aproxima la temporada de lluvias, los pobladores de Alto Perú piden a las autoridades acelerar la ejecución de los proyectos de prevención y construir los diques anunciados para reducir el riesgo de que un nuevo huaico vuelva a afectar a las familias de la zona.









