Minería ilegal mueve US$12 mil millones y lidera economías delictivas
Según el Instituto Peruano de Economía, la minería ilegal en el 2025 ya concentra más del 66 % de las economías ilícitas del país
La minería ilegal en el Perú ha alcanzado cifras históricas en lo que va del 2025, movilizando más de US$12 mil millones, el triple de lo reportado en el 2023, según datos presentados por el Instituto Peruano de Economía (IPE). Esta actividad ya representa dos tercios del total de economías ilegales en el país.
De acuerdo con el economista Víctor Fuentes, gerente de políticas públicas del IPE, la minería ilegal ha dejado de ser una actividad aislada para convertirse en una industria articulada que moviliza infraestructura, insumos, explosivos y grandes flujos financieros.
Minería ilegal supera a todas las economías ilícitas juntas
Mientras en el 2023 la minería ilegal representaba el 41 % de las economías ilegales, en el 2025 esta cifra se ha duplicado, superando incluso al conjunto del narcotráfico, tala ilegal, trata de personas y contrabando.
Las estimaciones del IPE indican que esta expansión representa un crecimiento exponencial sin precedentes en actividades delictivas, transformando al sector en una amenaza económica estructural para el país.
Impacto fiscal: más de S/ 7,500 millones en evasión tributaria
Según los datos presentados, la minería ilegal genera pérdidas fiscales superiores a los S/ 7,500 millones anuales por concepto de evasión tributaria. Además, el impacto económico total se calcula en S/ 22,700 millones, lo que equivale al 25 % del Producto Bruto Interno del país.
El avance paralelo del oro ilegal respecto al oro formal también ha sido documentado. A partir del 2023, la curva de exportaciones de oro sin registro tributario ha crecido casi a la par que la de la minería legal, según las fuentes de exportación revisadas por el IPE.
Llamado a una respuesta legislativa
Ante esta situación, diversos analistas han pedido al Congreso de la República considerar reformas urgentes que permitan enfrentar este crecimiento. La data difundida muestra que se trata de una industria organizada y no de una minería artesanal de pequeña escala, como se suele presentar en algunos discursos.
La minería ilegal representa hoy no solo un problema ambiental o de orden público, sino una distorsión económica de gran escala que compite directamente con sectores productivos formales y pone en riesgo la sostenibilidad fiscal del Estado.