Rosemary Pioc, lideresa awajún: El Estado nos deje sin acceso a la justicia es lamentable
La lideresa awajún Rosemary Pioc afirmó que toda la cadena de justicia está fallando frente a los casos de violencia sexual contra niñas y adolescentes en la provincia de Condorcanqui, región Amazonas.
Sus declaraciones se dieron tras el informe difundido por Cuarto Poder, que reveló que casi 800 casos de abuso continúan sin sanción.
Durante una entrevista en Canal N, Pioc señaló que, pese a las denuncias iniciales, actualmente existe un alto riesgo de impunidad debido al despido de más de 46 profesionales de la Fiscalía Especializada de Familia. Indicó que también fue desactivada la Unidad de Víctimas y Testigos de Condorcanqui.
La lideresa precisó que se han producido despidos adicionales en otras instituciones, como el Sistema de Emergencia Mujer, donde salieron cerca de 10 profesionales, y en la Defensoría Pública, con más de 26 trabajadores cesados. Según señaló, esta situación ha dejado a las víctimas sin acompañamiento ni atención especializada.
Presupuesto como argumento para recortes
Rosemary Pioc afirmó que la justificación brindada por las autoridades para estos recortes es la falta de presupuesto. Indicó que incluso en zonas con alto índice de violencia, como el Cenepa y Río Santiago, se retiró a personal especializado y se cerraron servicios.
Señaló que, pese a los anuncios institucionales difundidos desde Lima, en el territorio la realidad es distinta, ya que no existen fiscales, defensores ni profesionales suficientes para atender las denuncias.
Casos graves sin protección ni justicia
La lideresa awajún advirtió que en las comunidades se registran casos de niñas desde los 3, 5 y 10 años contagiadas con VIH y otras enfermedades venéreas producto de violaciones sexuales. Indicó que muchas de estas menores no reciben atención psicológica ni médica adecuada.
Pioc relató que existen casos en los que los agresores continúan en libertad y rondan las viviendas de las víctimas, sin que se active un sistema de protección ni custodia. Añadió que, según su organización, no se ha identificado a ningún agresor que haya sido encarcelado por estos hechos.
Barreras territoriales y falta de articulación
La lideresa sostuvo que las barreras geográficas, económicas y lingüísticas agravan la situación. Señaló que se ha retirado incluso a traductores en instituciones clave, lo que impide una atención adecuada a niñas quechua-hablantes y awajún-hablantes.
Indicó que la organización que preside recibe denuncias casi a diario y que existen más de 1.500 casos de violación registrados por las comunidades, muchos de ellos no denunciados formalmente ante las autoridades.
Pedido de acciones urgentes al Estado
Rosemary Pioc pidió que no se retire al personal especializado y que se implementen cámaras Gesell con profesionales en distritos como Santiago, Cenepa y Chiriaco. También solicitó un diálogo articulado e intercultural entre el Estado y las organizaciones indígenas para enfrentar la violencia sexual.
Finalmente, afirmó que la situación requiere acciones inmediatas y coordinadas, ya que, según indicó, el sistema actual no está funcionando y las niñas awajún continúan sin acceso efectivo a la justicia.