Chevron expandirá sus operaciones petroleras en Venezuela
La firma estadounidense invertirá más de US$7.000 millones en Venezuela para elevar la producción a 600.000 barriles

La compañía Chevron oficializó la ampliación de sus actividades en Venezuela mediante un comunicado en el que confirmó la actualización de sus marcos legales, fiscales y comerciales, además del acceso a nuevas concesiones en la Faja Petrolífera del Orinoco. La multinacional proyecta destinar más de US$7.000 millones durante los próximos cinco años, una inyección de capital orientada a incrementar la producción diaria a 600.000 barriles, cifra que duplicará los registros obtenidos en 2026.
La firma opera en el territorio mediante tres empresas conjuntas con la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Bajo el nuevo esquema, la filial Petroindependencia —donde la petrolera norteamericana posee una participación del 49%— asumirá la explotación de los yacimientos Carabobo 1 y Carabobo 2 Sur-A. Este anuncio se produce tras las negociaciones coordinadas desde la administración de Donald Trump, luego de la intervención militar que derivó en la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero.
Acuerdo energético global entre Washington y el gobierno transitorio
El despliegue de la compañía se enmarca dentro de las tratativas impulsadas por el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, quien prevé cerrar en Caracas un convenio estratégico con el régimen encargado liderado por Delcy Rodríguez. El pacto estipula la cesión para la explotación de 65.000 millones de barriles de petróleo, volumen que representa una quinta parte de las reservas totales del país sudamericano.
A pesar de que Venezuela alberga los mayores depósitos certificados de hidrocarburos del mundo con más de 300.000 millones de barriles, la industria local registra niveles de producción reducidos a causa de la falta de inversión, las sanciones económicas y los actos de corrupción. La estrategia estadounidense apunta a dinamizar la extracción de crudo y gas en un contexto de presión sobre los mercados energéticos globales provocado por la guerra contra Irán.








