Chile: Kast defiende gestión ante el Congreso entre disturbios

El gobernante de extrema derecha anunció la implementación de un "Plan Retorno" y proyectos de ley para elevar las penas contra el crimen organizado.
El presidente chileno, José Antonio Kast, presentó ante el Congreso Nacional su primer discurso sobre el estado de la nación bajo un escenario de alta tensión política y movilizaciones sociales en las calles de Valparaíso.
Desde que asumió el mando del país el pasado 11 de marzo, el mandatario de extrema derecha utilizó esta primera cuenta pública oficial para defender su agenda basada en la seguridad pública, el estricto ajuste fiscal y el control migratorio, solicitando a los sectores de la oposición parlamentaria mantener un debate de altura respecto a las prioridades nacionales.

La jornada estuvo marcada por intensos disturbios y barricadas en las inmediaciones del Parlamento chileno, ubicado a 120 kilómetros de la capital. Organizaciones estudiantiles y sindicatos pertenecientes a la Confederación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud marcharon para manifestarse en contra de la política de austeridad gubernamental.
Las fuerzas del orden público tuvieron que dispersar a los manifestantes utilizando cañones y chorros de agua, en medio de grupos que retiraban barreras de seguridad y golpeaban los vehículos policiales.
El plan de ajuste fiscal y los desafíos económicos del gobierno
Durante su intervención el lunes 1 de junio de 2026, Kast admitió de forma directa que las medidas de austeridad destinadas a ordenar las finanzas públicas causarán dolor en la población.
Sin embargo, el jefe de Estado enfatizó que su administración ya logró importantes recortes del gasto público sin afectar los programas ni las ayudas sociales vigentes, y ratificó que ordenó un ambicioso plan de ajustes que contempla un recorte del 3 % promedio en el presupuesto de la mayoría de los ministerios, con la meta de recortar 6 000 millones de dólares en un plazo de 18 meses.
Asimismo, el gobernante defendió la tramitación en el Parlamento de una megarreforma económica considerada el proyecto estrella de su gestión. Esta propuesta legal contempla significativas reducciones de impuestos para las corporaciones y empresas, una estrategia con la que busca destrabar las inversiones privadas, reducir las trabas burocráticas y elevar el crecimiento económico nacional hasta una tasa del 4 % hacia el final de su mandato constitucional.
Medidas drásticas contra el crimen y la inmigración clandestina
En el ámbito migratorio, el mandatario chileno ratificó su propuesta de expulsar del territorio nacional a un estimado de 330 000 inmigrantes irregulares. Para cumplir este objetivo, anunció el envío de un proyecto de ley enfocado en robustecer el control fronterizo, aumentar los plazos legales de retención de extranjeros indocumentados (que actualmente es de cinco días) y elevar las penas privativas contra los delitos cometidos por el crimen organizado.
A la par de estas normativas coercitivas, Kast anunció la creación de un programa denominado "Plan Retorno", el cual estará destinado a incentivar la salida voluntaria de aquellos ciudadanos extranjeros que se encuentren en condición clandestina o irregular. "Quienes entraron por la ventana de manera ilegal, de manera irregular y clandestina, más tarde, más pronto que tarde van a estar fuera de nuestro país", sentenció de forma textual.
El gobernante enfrenta este escenario en medio de una caída de popularidad por el alza de combustibles y tras realizar un anticipado cambio de gabinete donde removió a su vocera y a su ministra de Seguridad.
El mandatario José Antonio Kast rindió su primera cuenta pública ante el Congreso chileno en Valparaíso bajo un clima de protestas protagonizadas por gremios de salud y estudiantes. Kast defendió sus reformas de control fronterizo que incluyen un "Plan Retorno" y la meta de expulsar a 330 000 extranjeros en condición irregular, además de un recorte del 3 % en los ministerios de su país. Pese a registrar disturbios en los exteriores y enfrentar una baja en las encuestas que motivó el reemplazo de dos de sus ministras, el jefe de Estado descartó que sus medidas fiscales afecten las coberturas y subsidios sociales de la población.





