Nicaragua responde a Perú tras críticas a reforma constitucional
Perú rechazó las reformas que plantean dejar fuera de las elecciones a la oposición y ampliar el mandato de las autoridades a siete años, incluido el periodo presidencial

El gobierno de Nicaragua respondió de forma oficial a un comunicado emitido por la administración de la presidenta de Perú, Keiko Fujimori. La Cancillería de Nicaragua, mediante un documento firmado por el cocanciller Valdrack Jaentschke, afirmó que la soberanía de su territorio no se somete a debate y rechazó los cuestionamientos formularon sobre sus recientes modificaciones normativas. En su mensaje, la representación diplomática centroamericana aseveró que ningún Estado extranjero cuenta con atribuciones para intervenir en sus decisiones internas y señaló que las autoridades peruanas afrontan problemas de legitimidad.
La postura del régimen encabezado por los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo se produjo luego de que la Cancillería peruana publicara una nota de protesta oficial el pasado 2 de septiembre. En dicho texto, la diplomacia de Perú manifestó su enérgico rechazo a la aprobación en primera votación de una reforma constitucional en la Asamblea Nacional de Nicaragua, al considerar que la medida busca la eliminación del estado de derecho y la perpetuación de una dictadura familiar en el país centroamericano.
Perú pide activar mecanismos de la OEA y la ONU ante el régimen
El pronunciamiento peruano alertó que la iniciativa legal impulsada por el ejecutivo nicaragüense contraviene la Carta Democrática Interamericana y los compromisos internacionales en materia de derechos humanos. Asimismo, el documento peruano precisó que en el territorio centroamericano no existen las condiciones mínimas para llevar a cabo elecciones libres, justas y competitivas, debido a la criminalización sistemática que ejercen los órganos estatales contra los sectores de la oposición política.
Frente a esta coyuntura, el Gobierno del Perú hizo un llamado a la comunidad internacional, así como a los organismos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de la Organización de los Estados Americanos (OEA), con el objetivo de activar los protocolos diplomáticos disponibles. La administración peruana remarcó su compromiso con la defensa de la democracia en la región y ratificó su respaldo a los ciudadanos nicaragüenses, a los exiliados políticos y a los detenidos por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.








