Papa León XIV pide respuesta internacional por brote de ébola
El Papa León XIV urge un plan internacional preventivo contra el brote de ébola en la RD del Congo

Tras el rezo del Ángelus correspondiente al XX Domingo del Tiempo Ordinario, el Papa León XIV expresó su profunda preocupación por las víctimas generadas por el avance de la epidemia del ébola en la República Democrática del Congo. Durante su alocución desde el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, el Santo Padre exhortó a las naciones y organismos multilaterales a estructurar un plan preventivo conjunto que involucre a las comunidades locales para frenar la propagación de la enfermedad y salvar vidas.
El pronunciamiento del Pontífice ocurre en un contexto crítico manifestado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), entidad que el pasado 17 de mayo declaró el brote en la República Democrática del Congo y Uganda como una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional. La medida se tomó debido al rápido incremento de contagios, la expansión transfronteriza del virus y la incertidumbre sobre la magnitud real del brote en la región.
Agravamiento de la epidemia y balance de víctimas
La situación en la zona del conflicto sanitario continúa deteriorándose, según un informe publicado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el 21 de agosto. El documento precisa que en los últimos tres meses han fallecido 2.500 personas a causa del virus, destacando un alarmante pico de mortalidad registrado en las últimas semanas, donde la mitad de dichos decesos ocurrieron en un período de solo 20 días.
Ante la velocidad de propagación del virus, el llamado de la Iglesia busca acelerar la cooperación internacional para reforzar la infraestructura de contención sanitaria, el abastecimiento de insumos médicos y el trabajo comunitario en los focos de mayor contagio.
Solidaridad con las tragedias en Italia y República Centroafricana
Además de la emergencia sanitaria, el Papa León XIV dedicó un mensaje de cercanía a los afectados por el colapso minero ocurrido el 18 de agosto en Zamboyé, en la República Centroafricana. El derrumbe en el yacimiento dejó más de un centenar de muertos, lo que llevó al Papa a pedir por el descanso de las víctimas e instar a los gobiernos a garantizar estándares de seguridad y legalidad en las actividades mineras.
Finalmente, el Pontífice recordó que este lunes 24 de agosto se conmemoran 10 años del devastador terremoto que azotó el centro de Italia, afectando a las regiones de Lacio, Umbría y Las Marcas. El Santo Padre encomendó a los fallecidos y a las familias damnificadas, haciendo un llamado para que la fe y la solidaridad mantengan firmes los trabajos de reconstrucción en la zona.








