Liendo: “Corredor humanitario entre Perú y Chile es inviable en el corto plazo”

El exjefe de la DINI también se refirió a la ampliación del estado de emergencia en Lima y Callao, y calificó esta medida como “más de lo mismo”, señalando que se ha desvirtuado su carácter excepcional para convertirse en una práctica habitual.
El exjefe de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), Juan Carlos Liendo, señaló que la propuesta de establecer un corredor humanitario para migrantes venezolanos desde Chile hasta Venezuela, pasando por Perú, enfrenta serias limitaciones en la práctica.
Aunque calificó la idea como razonable dentro de la diplomacia internacional, advirtió que las condiciones reales para su implementación “son sumamente frágiles, por no decir inexistentes”.
En diálogo con canal N, Liendo explicó que esta medida requeriría coordinación con Ecuador, Colombia y Venezuela, países que actualmente mantienen restricciones fronterizas.
Por ello, consideró poco probable que una solución de este tipo pueda ejecutarse en el corto plazo, pese al acercamiento político generado por la visita del presidente electo chileno, José Antonio Kast.
Perú mantiene fortalezas diplomáticas pero debilidades operativas
El analista destacó que Perú posee una reconocida capacidad diplomática, lo que le permite actuar con solvencia en este tipo de procesos multilaterales. No obstante, remarcó que existen debilidades internas que afectan la viabilidad de cualquier corredor, especialmente el control efectivo de las fronteras.
Según Liendo, Perú tiene una estructura institucional débil en materia de seguridad, una política migratoria no coherente con el contexto actual y vacíos legales que permiten el ingreso de personas sin el debido control, incluso con antecedentes criminales internacionales.
Como ejemplo, mencionó el paso de cabecillas del Tren de Aragua desde Chile hacia territorio peruano sin que existieran alertas efectivas.
Críticas al estado de emergencia prolongado en Lima y Callao
Liendo también se refirió a la ampliación del estado de emergencia en Lima y Callao, y calificó esta medida como “más de lo mismo”, señalando que se ha desvirtuado su carácter excepcional para convertirse en una práctica habitual.
Según dijo, este mecanismo no ha producido resultados tangibles en la lucha contra la inseguridad, y es utilizado principalmente para habilitar presupuestos sin control estricto.
Reiteró que la situación de inseguridad debe abordarse desde una estrategia integral que contemple inteligencia de Estado, planificación operativa y control fronterizo efectivo.
Propuso que, bajo medidas de excepción, se otorgue a las Fuerzas Armadas la responsabilidad del control fronterizo, al considerar que la Policía Nacional no cuenta con las capacidades logísticas necesarias para esa función.





