Transporte del gas natural es el principal cuello de botella ante emergencias
Mario Nicolini analizó el impacto que el Fenómeno El Niño podría generar en la distribución de gas natural en el país

El especialista en el sector energético, Mario Nicolini, analizó el impacto que el Fenómeno El Niño podría generar en la distribución de gas natural en el país. El experto precisó que el problema principal no responde a una falta de reservas en los yacimientos, sino a la vulnerabilidad del sistema de transporte. La única tubería existente traslada cerca de 1400 millones de pies cúbicos al día, operando al límite de su capacidad. Un eventual corte del servicio obligaría a las empresas a recurrir al uso de diésel, un insumo de mayor costo que encarecería la producción.
Consecuencias de la rotura de tubería en el sector industrial
El antecedente de la rotura de la tubería en Megantoni, provincia de La Convención en el Cusco, dejó al descubierto las deficiencias de infraestructura. La interrupción de la masa de gas afectó a los grandes consumidores del mercado, como las centrales térmicas que producen energía eléctrica. Mario Nicolini explicó que el Ministerio de Energía y Minas no ha determinado la causa exacta del daño en Camisea. Debido a esta falta de informe técnico, todavía no se define quién asumirá los gastos económicos derivados de la contingencia registrada en el mes de marzo.
Debate sobre la prórroga de contrato y la propuesta de licitación
Ante el vencimiento de la concesión del transporte de gas programado para el año 2033, la empresa operadora busca extender su contrato mediante una prórroga de 10 años. Sin embargo, el analista sostuvo que el Estado peruano no debería firmar adendas hasta no esclarecer la responsabilidad de la falla del dueto que lleva 23 años en funcionamiento. Mario Nicolini indicó que la alternativa más adecuada sería convocar a una nueva licitación pública para seleccionar a una compañía que brinde mejores garantías de seguridad y estabilidad en el servicio.
Efectos en la tarifa eléctrica y el costo de vida nacional
Una falla prolongada en el ducto traería consecuencias directas sobre el bolsillo de los ciudadanos. Al no contar con un plan de respaldo o una tubería paralela, la generación eléctrica con diésel elevará las tarifas cobradas a los usuarios finales. Además, las intensas lluvias de la temporada de emergencia podrían perjudicar las centrales hidroeléctricas, alterando la matriz energética nacional. El experto concluyó que la construcción de un sistema de transporte secundario tomaría entre 5 y 6 años de ejecución, dejando al país sin una garantía inmediata frente al clima.








