Delcy Rodríguez y su hermano concentran el poder en Venezuela

La Asamblea Nacional quedó bajo control de Jorge Rodríguez mientras Delcy asumió la presidencia interina tras la salida de Maduro, en una transición dirigida por EE.UU.
Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, consolidando una nueva etapa política en la que ella y su hermano Jorge Rodríguez, recientemente reelegido como jefe del Poder Legislativo, se posicionan como las principales figuras del chavismo. Con casi tres décadas ocupando cargos públicos, los hermanos Rodríguez ejercen ahora un control simultáneo sobre los poderes Ejecutivo y Legislativo.
La ceremonia de juramentación de Delcy Rodríguez incluyó referencias a la defensa del modelo socialista y críticas a la agresión militar contra su país. Mientras tanto, su hermano Jorge, al asumir la presidencia de la Asamblea Nacional, hizo un llamado a la unidad nacional y al respeto por la identidad venezolana.

La familia Rodríguez: historia y origen político
Delcy y Jorge Rodríguez crecieron en un barrio popular de Caracas, hijos de Jorge Antonio Rodríguez, exguerrillero marxista y fundador de la Liga Socialista. Su padre murió tras ser torturado luego del secuestro de un empresario estadounidense, un hecho que los marcó profundamente. Ambos atribuyen su carrera política a ese pasado familiar.
La actual presidenta interina es abogada, con 56 años, y ha ocupado diversos ministerios. Presidió la Asamblea Constituyente y fue nombrada vicepresidenta de Venezuela en 2018. Su hermano, psiquiatra de formación, ha sido vicepresidente de Hugo Chávez y negociador principal del régimen.
Transición con respaldo de Estados Unidos
La salida de Maduro dio paso a una transición teledirigida por Washington, que ha generado diversas reacciones en el escenario político. La presencia de Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario, marcó la jornada con gestos simbólicos como portar una Biblia para la juramentación de Delcy y declaraciones sobre posibles traiciones dentro del movimiento chavista.
La intervención de actores externos, sumada a la nueva configuración del poder, plantea interrogantes sobre el futuro institucional de Venezuela en un periodo sin precedentes en el chavismo.

Nuevo escenario legislativo bajo control oficialista
Jorge Rodríguez asumió sin necesidad de votación, gracias a una Asamblea Nacional conformada por sectores afines al régimen tras las elecciones de 2024. Dichos comicios fueron cuestionados por excluir a la oposición democrática, con líderes encarcelados, exiliados o inhabilitados.
La distribución de escaños otorga al oficialismo 256 de las 285 bancas, con el resto repartido entre grupos colaboracionistas. Esta configuración refuerza el control del chavismo sobre el Legislativo en una etapa de transición política.
Cabello y Padrino: perdedores dentro del oficialismo
El nuevo reparto de poder dejó fuera de los principales cargos a figuras como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, quienes continúan en funciones pero sin posiciones de liderazgo. Cabello aspiraba a la presidencia legislativa, pero su cercanía con estructuras señaladas por narcotráfico complicó esa posibilidad.
Tampoco prosperó la intención de promover a Nicolás Maduro Guerra como líder parlamentario. Ambos movimientos fueron neutralizados por la consolidación del binomio Rodríguez.
Represión y medidas de excepción
El proceso político ha estado acompañado de acciones represivas, incluyendo la detención de al menos 15 periodistas, la mayoría de medios internacionales. A esto se suma un decreto firmado por Maduro que ordena la captura de personas involucradas en el ataque armado estadounidense, lo que generó alerta en organismos de derechos humanos.
Estas decisiones muestran la continuidad de los métodos coercitivos en medio de una supuesta apertura institucional.

Alineamientos con sectores del chavismo
El respaldo que recibieron los hermanos Rodríguez incluye la presencia de antiguos aliados de Hugo Chávez, así como gestos simbólicos como la ausencia justificada de Cilia Flores en el Parlamento y homenajes a figuras del entorno presidencial. La nueva estructura de poder busca preservar la cohesión del régimen durante el periodo de transición.
Declaraciones que marcan el inicio de la nueva etapa
Delcy Rodríguez evitó discursos extensos y optó por un juramento con referencias al sufrimiento del pueblo. Por su parte, Jorge Rodríguez destacó que trabajará para lograr el regreso de Nicolás Maduro. Las expresiones públicas de ambos estuvieron cargadas de lenguaje patriótico y referencias al legado chavista.
EE.UU. como actor clave en la transición
Donald Trump manifestó que el nuevo liderazgo debe concentrarse en reconstruir el país y que las elecciones llegarán después. Afirmó que Estados Unidos está al mando del proceso, lo que refuerza la percepción de que la transición venezolana cuenta con apoyo externo.
Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina de Venezuela, mientras su hermano Jorge Rodríguez fue designado presidente de la Asamblea Nacional. Ambos concentran el control de los principales poderes del Estado en una transición respaldada por Estados Unidos. El nuevo escenario dejó fuera de los cargos clave a figuras como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López. La Asamblea fue conformada tras elecciones sin oposición, lo que refuerza el dominio chavista. Se ordenaron detenciones y medidas excepcionales en paralelo a los cambios políticos. Donald Trump ratificó su respaldo al proceso de reorganización institucional en curso.





