Río de Janeiro: Unos 200 turistas atrapados por tiroteo en favela
Operación policial contra el narcotráfico en la favela Vidigal aisló a visitantes en el Morro Dois Irmãos

Lo que debía ser una tarde de turismo y vistas panorámicas en la Ciudad Maravillosa se transformó en una pesadilla para cerca de 200 turistas. El incidente ocurrió en la favela de Vidigal, ubicada en la zona sur de Río de Janeiro, cuando un operativo de la Policía Civil ingresó al sector para capturar a sospechosos vinculados al Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más peligrosas y poderosas de Brasil. El despliegue de las fuerzas de seguridad desató intensos tiroteos que dejaron a los visitantes aislados en la cima del escarpado Morro Dois Irmãos.
Muchos de los afectados eran extranjeros que se encontraban disfrutando de la vista privilegiada que ofrece este punto turístico. Durante el enfrentamiento, los guías ordenaron a los grupos sentarse en el suelo para evitar ser alcanzados por balas perdidas. Imágenes difundidas por TV Globo mostraron la tensión en lo alto de la colina mientras los agentes de inteligencia avanzaban por los callejones. Pese a la magnitud del despliegue, las autoridades confirmaron que todos los civiles lograron descender finalmente sin presentar heridas, tras una operación que culminó con dos detenidos.
Bloqueos y tensión en las principales zonas turísticas
La operación no se limitó a los senderos del cerro. Para frenar el avance de las fuerzas del orden, integrantes de la banda criminal utilizaron tácticas de guerrilla urbana, bloqueando una importante avenida con un autobús cruzado y diversos contenedores de basura. Esta vía es crucial para la movilidad en la capital fluminense, ya que conecta los barrios de Leblon y São Conrado, dos de las zonas más exclusivas y visitadas por el turismo internacional en Río.
El operativo contó con una particularidad estratégica: el apoyo de las autoridades del estado de Bahía, en el noreste del país. El objetivo principal era la recaptura de un grupo de delincuentes que se habían fugado de una cárcel bahiana a finales de 2024. Según el departamento de Inteligencia, los prófugos se habían refugiado en la intrincada geografía de la favela de Vidigal bajo la protección de las bandas locales.
Testimonios del terror y defensa del operativo policial
Matilda Oliveira, una turista portuguesa presente en el lugar, relató a los medios locales que el miedo fue inevitable al escuchar las detonaciones repentinas, aunque destacó que el personal a cargo de los tours intentó mantener el control. Por su parte, su hermana Rita Oliveira mencionó que el nerviosismo fue generalizado al confirmarse que se trataba de una acción directa contra el narcotráfico, aunque la presencia cercana de la policía logró tranquilizar a los grupos durante el descenso.
La Policía Civil de Río emitió un comunicado defendiendo la intervención, asegurando que todas las acciones se basaron en datos precisos y que sus agentes "no escogen el enfrentamiento", sino que responden a la hostilidad de los grupos armados. Tras concluir la intervención, la situación en la zona sur de la ciudad se normalizó, aunque el evento ha vuelto a encender las alarmas sobre la seguridad de los circuitos turísticos que colindan con zonas controladas por las facciones criminales en Río de Janeiro.





