Cantuarias: Comité de crisis debe administrar escasez de gas

El presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos explicó que la restricción de gas natural afecta electricidad, transporte e industrias
La crisis de gas natural en el país obliga a administrar la escasez mientras se identifica la causa del incidente en el ducto, afirmó Felipe Cantuarias, presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos. Según explicó, la restricción impacta directamente en el sistema eléctrico, el transporte vehicular y las industrias.
En entrevista con Canal N, Cantuarias señaló que la conformación del comité de crisis fue una recomendación del sector para articular a todos los actores involucrados. Indicó que participan el Ministerio de Energía y Minas, Osinergmin, el COES, TGP y Cálidda, con el objetivo de coordinar decisiones frente a la emergencia.
Impacto en electricidad, transporte e industrias
Cantuarias explicó que el gas natural representa el 40% de la generación eléctrica del país. Al reducirse el suministro, deben activarse las llamadas “reservas frías”, que operan con diésel, un combustible que el Perú importa en un 75% y cuyo costo es considerablemente mayor.
Detalló que mientras el megavatio generado con gas natural cuesta alrededor de 30 dólares, con diésel puede alcanzar los 200 dólares. Según indicó, esta diferencia, sumada al contexto internacional con el precio del crudo por encima de los 80 dólares el barril, tendrá un impacto en el costo de generación eléctrica durante la emergencia.
En el sector transporte, sostuvo que los taxistas que utilizan gas natural vehicular enfrentan un incremento significativo en sus costos. Recordó que el GNV es entre 70% y 80% más barato que la gasolina, por lo que el cambio de combustible encarece las tarifas en un mercado de libre oferta y demanda.
Qué se sabe del incidente en el ducto
El presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos explicó que existen dos ductos: uno de gas seco y otro de líquidos de gas natural. El primero, que abastece al sistema eléctrico, es el que se ha visto afectado tras una deflagración detectada en una zona cercana a Megantoni, en Cusco.
Indicó que el ducto está enterrado a tres metros de profundidad, tiene un diámetro de 32 pulgadas y cada tramo pesa aproximadamente dos toneladas. Las labores de reparación requieren traslado aéreo de maquinaria, personal y tuberías, lo que complica la logística, especialmente por las lluvias en la zona.
Sobre las causas, señaló que aún no están claras y que podrían responder a una falla estructural, operativa o incluso a intervención humana. Precisó que el diagnóstico técnico permitirá determinar si el problema es aislado y si la reparación podría completarse en un plazo cercano a los 14 días estimados.
Medidas propuestas y alternativas a futuro
Cantuarias detalló que el sector propuso tres medidas para mitigar el impacto. La primera fue fiscalizar la venta de GNV a vehículos ligeros para priorizar el abastecimiento a hogares, hospitales y servicios esenciales, medida que ya se viene aplicando mediante la desactivación de chips en los vehículos.
La segunda propuesta consiste en aprobar una norma excepcional que permita a las industrias cambiar temporalmente a GLP o diésel sin tener que tramitar permisos que podrían tardar meses. Según indicó, esto permitiría reactivar rápidamente la producción en varios sectores.
Finalmente, planteó la necesidad de contar con un sistema alterno de abastecimiento, como una planta regasificadora flotante similar a la que opera en Colombia, que permita tener reservas estratégicas por al menos 30 días. Señaló que la actual situación evidencia la vulnerabilidad del sistema ante eventos imprevistos.
Cantuarias sostuvo que el plazo de 14 días es una estimación conservadora basada en la experiencia técnica, pero dependerá de las condiciones climáticas, la logística aérea y la magnitud real del daño en el ducto. Mientras tanto, indicó que el comité de crisis deberá continuar administrando la escasez para garantizar el suministro a sectores prioritarios.








