Invierno agrava la crisis humanitaria en campamentos de Gaza

Más del 90% de tiendas de campaña fueron dañadas por las lluvias en Gaza. Al menos 12 personas murieron por hipotermia o derrumbes, según autoridades locales.
Las intensas lluvias y fuertes vientos registrados en la Franja de Gaza han agravado la situación humanitaria de miles de desplazados que viven en campamentos precarios. Según datos locales, más del 90% de las tiendas de campaña resultaron inundadas o derribadas, dejando a numerosas familias sin refugio. Equipos de emergencia reportaron al menos 12 muertes vinculadas a las condiciones climáticas durante el fin de semana.
Las autoridades informaron que el mal tiempo causó también el colapso de varios edificios dañados por la guerra. En paralelo, organizaciones humanitarias alertan sobre el estado crítico de los desplazados, muchos de los cuales ya vivían en condiciones extremas.

Campamentos inundados tras lluvias en Gaza
La lluvia acumulada llegó hasta los tobillos en varios puntos del sur de Gaza, según testigos. El impacto fue mayor en la zona costera de Al Mawasi, donde numerosas tiendas improvisadas se encuentran rodeadas de barro y agua estancada. La situación dejó sin protección a miles de personas ante temperaturas que oscilan entre los 8 °C y los 12 °C durante la noche.
Muertes por hipotermia y derrumbes en estructuras inestables
La Defensa Civil local confirmó que al menos 12 personas murieron debido a hipotermia o por derrumbes estructurales agravados por las lluvias. Semanas atrás, otro temporal causó 18 muertes en circunstancias similares. Varios edificios que habían quedado en pie tras los bombardeos no resistieron las nuevas precipitaciones, según reportes oficiales.
Condiciones climáticas golpean a mujeres, niños y adultos mayores
El frío afecta especialmente a menores y adultos mayores. Samia Abu Jabba relató que duerme con sus hijos en una tienda de campaña mojada. “Están helados”, declaró. Otra desplazada, Umm Rami Bulbul, afirmó que “vivir en tiendas de campaña significa morir de frío cuando llueve y de calor en verano”.

Precariedad en refugios y falta de suministros básicos
Los desplazados perdieron mantas, alimentos y ropa tras las lluvias. En muchos casos, la única protección era una lona, insuficiente ante las inclemencias del tiempo. “Mis hijos tiemblan de frío y miedo”, dijo Jamil al Sharafi, quien vive con su familia en una tienda improvisada. “Toda la comida está empapada”, afirmó desde Al Mawasi.
Más de un millón necesita refugio, según datos internacionales
Organismos internacionales estiman que cerca de 1,5 millones de los 2,2 millones de habitantes de la Franja de Gaza han perdido sus hogares. Solo se han entregado 60.000 de las más de 300.000 tiendas de campaña solicitadas, según la Red de ONG Palestinas. Las restricciones a la ayuda humanitaria han limitado la capacidad de respuesta.
Servicios sanitarios colapsados en medio de la crisis
Más de la mitad de los centros de salud en Gaza funcionan parcialmente, según el reporte de varios gobiernos que expresaron su preocupación. Los ministros de Relaciones Exteriores de diez países emitieron un comunicado conjunto advirtiendo que 1,3 millones de personas necesitan refugio urgente y asistencia médica inmediata.
UNRWA alerta sobre falta de ayuda suficiente
El director de la UNRWA, Philippe Lazzarini, señaló que las condiciones actuales en los campamentos son consecuencia directa de la limitada entrada de asistencia humanitaria. “La población sobrevive en tiendas endebles e inundadas”, escribió. Agregó que el nivel de ayuda autorizado no cubre las necesidades mínimas de los desplazados.
La Franja de Gaza enfrenta una crisis humanitaria agravada por lluvias intensas y vientos fuertes que afectaron a campamentos de desplazados. Más del 90% de las tiendas de campaña resultaron dañadas, dejando a miles sin refugio. Al menos 12 personas murieron por hipotermia o derrumbes. Las temperaturas nocturnas bajan hasta 8 °C. Organizaciones humanitarias y gobiernos alertaron sobre la falta de refugios adecuados y asistencia médica. Solo se entregaron 60.000 de las 300.000 tiendas solicitadas. Más de la mitad de los centros de salud no funcionan con normalidad. La situación se agrava pese al alto el fuego vigente desde octubre.





